“El Gobierno ha entrado en TVE y en RNE como un elefante en una cacharrería y quiere controlar la radiotelevisión pública en su propio beneficio, como hizo en los peores tiempos de Aznar, en vez de dejar que sus profesionales ofrezcan a la ciudadanía un trabajo independiente y pluralista. Esto es lamentable y, lo que es peor, contrario a lo que establece la ley.” Así comienza el artículo que el periodistas Agustín Yanel publicaba el 27 de septiembre pasado en el digital encastillalamancha.es
Y continúa, “Cuando un medio de comunicación privado no ofrece información plural sino sectaria, partidista o «telebasura», el ciudadano tiene una opción muy clara: conectar otra cadena de televisión, cambiar de emisora de radio o leer otro periódico. Pero Televisión Española y Radio Nacional de España están obligadas por ley a respetar el pluralismo. Este mandato legal, que nunca ha gustado a ningún gobierno, vuelve a estar ahora en peligro.”
Más adelante Yanel apunta que “Tras imponer sin consenso al abogado del Estado Leopoldo González-Echenique para dirigir RTVE, el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha decidido controlarla, sin ningún pudor, incluso hasta el nivel de los redactores, aunque su nuevo presidente lo niega.”
(…) El cambio del equipo directivo de RTVE tampoco obligaba, como han hecho, a prescindir de muchos tertulianos considerados «progresistas» al mismo tiempo que han fichado a otros claramente alineados con el sector más duro del PP hasta duplicar en número estos últimos a los primeros; ni a recuperar a profesionales muy significados por su nada oculta ideología de la derecha más reaccionaria para puestos clave; ni a contratar a personas procedentes de Telemadrid, la televisión pública más utilizada al servicio del Gobierno del PP, ni a que algunos jefes hayan cambiado a profesionales por criterios no periodísticos sino de venganzas personales…”
Yanel concluye que “El malestar entre la mayoría de los trabajadores de TVE y de RNE es tan evidente que muchos tienen la sensación de que el Gobierno «quiere cargarse» la radiotelevisión pública, según afirman, para que pierda audiencia y tenga un papel secundario en vez de ser el punto de referencia de la información plural en España.
(…) La ciudadanía debería rebelarse ante este atropello, porque el derecho a la información plural y veraz es suyo y no de los periodistas, ni del Gobierno, ni de ningún partido. Los trabajadores de TVE y de RNE, dentro de sus posibilidades, también deberían rebelarse.»
El artículo completo en: http://encastillalamancha.es/noticia/13119/wwwencastillalamanchaes










