“Escudado en las pérdidas económicas del último ejercicio, el grupo editorial El Progreso despedía ayer (5 de septiembre) a 10 trabajadoras y trabajadores de su plantilla, algunos de ellos con 30 años en la empresa o a punto de poder acogerse a la jubilación anticipada.
El Sindicato de Xornalistas de Galicia (SXG) no sólo lamenta los nuevos despidos, sino las formas de la empresa para llevarlos a cabo.
Sin aviso y sin negociación previa, los diez empleadas y empleados fueron convocados a una reunión en la sede del diario en la que recibieron la carta de despido junto con la notificación de que ya les habían ingresado en cuenta el importe de la multa por no haberles avisado con 15 días de antelación, como recoge la ley.
El SXG considera que esta manera de hacer las reestructuraciones de plantilla ha sido injustificadamente cruel e innecesaria.
Entre los despedidos se encuentran la redactora Ángeles Maira, que llevaba cerca de tres décadas vinculada a El Progreso, o el fotógrafo Pepe Álvez, trabajador de la empresa desde 1975, que el próximo año cumpliría los 61 años de edad y podría acogerse a la jubilación anticipada.
El SXG considera que Él Progreso está cometiendo un error estratégico al prescindir de trabajadoras y trabajadores de reconocida experiencia, algo que repercute de manera directa en la calidad del producto final que llega a los lectores.
El Sindicato de Periodistas reitera una vez más la necesidad de que los medios de comunicación busquen estrategias alternativas con las que paliar la crisis de ventas y publicidad y dejen de recortar siempre en unas plantillas ya de por sí precarias y mermadas.”
Por su parte, el Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia (CPXG) ha emitido un comunicado en el mismo sentido en el que recuerda a la empresa que “la información no es algo que se pueda producir mediante procesos industriales en los que se pueden ahorrar cuestes de mano de obra, sino que precisa buenos profesionales. Por eso demanda de la empresa que, para contrarrestar la crisis de ventas y publicidad que afecta a la prensa toda, procure reducir otros aspectos de la producción antes que los laborales, porque esos inciden directamente en la calidad del producto que ofrece.”










