En febrero pasado la primera ministra británica Theresa May anunció la puesta en marcha de la Cairncross Review, que esta destinada, según se anunció, a analizar la sostenibilidad de la prensa en Gran Bretaña y averiguar qué intervención del Gobierno sería necesaria para “salvaguardar el futuro de una prensa libre e independiente”.
El panel de asesores del proyecto, presidido por Dame Frances Cairncross, exeditora senior de The Economist, lo componen expertos de la industria de prensa, incluidos editores actuales y anteriores y directores ejecutivos de medios; lo cual, desde el primer momento despertó suspicacias.
Sobre todo en activistas ciudadanos como los de la Media Reform Coalition (MRC), que temen que “su verdadera intención sea justificar el subsidio a las organizaciones de noticias corporativas que no actuan en aras del interés público y están más preocupadas por los márgenes de ganancia que por la intención democrática”.
Ahora, la MRC ha producido un informe que ha remitido a la Cairncross Review que señala que su trabajo “debe enfocarse en el desarrollo de recomendaciones dirigidas no a proteger marcas o títulos heredados, sino a nutrir prácticas periodísticas particulares, especialmente aquellas más probables para contrarrestar las fuentes de propaganda, desinformación y desconexión.
Las noticias locales tienen un papel especialmente importante en el servicio a las comunidades que han sido privadas de sus derechos. La concentración, los cierres y la pérdida de empleos demuestran la necesidad de medidas correctivas para proteger las noticias locales y asegurarlas como un bien público”.
La Media Reform Coalition se creó en septiembre de 2011 para coordinar la contribución más efectiva de grupos de la sociedad civil, académicos y activistas de medios a debates sobre regulación de medios, propiedad y democracia en el contexto de la crisis de piratería telefónica y la propuesta de legislación de comunicaciones.
http://www.mediareform.org.uk/get-involved/mrc-submission-to-cairncross-review










