La Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) ha expresado en un comunicado su profunda preocupación «por lo que constituye la primera consecuencia visible de la denominada concentración de medios, hecho que se traduce en el despojo del derecho al trabajo de cientos de periodistas, empleados administrativos y personal de producción con experiencia y antigüedad en sus labores cotidianas.»
La ANP ha tomado conocimiento de la paralización de actividades de la planta de impresión Prensmart (ex Epensa –Empresa Periodística Nacional-), donde hasta hace un mes se imprimían los diarios Correo, Ojo y Bocón. El último 31 de julio, afirma la organización, «80 trabajadores de la planta de Lima han sido enviados de vacaciones y sólo el 20% ha permanecido en su centro de labores realizando tareas de limpieza y mantenimiento a la maquinaria. La misma, además, según información de los trabajadores, viene siendo desmantelada progresivamente lo que haría inminente su próximo cierre.»
La ANP recuerda a la opinión pública que «cuando se produjo la operación comercial mediante la cual el grupo El Comercio compró las acciones de Epensa se aseguró que los puestos de trabajo no serían afectados. Por ello es condenable que habiéndose dispuesto la impresión de los diarios Correo, Ojo y Bocón en la planta del grupo El Comercio en la Urbanización Pando en Lima, aún no se tomen acciones para reubicar a los trabajadores de la ex Epensa en dicho espacio laboral.»
La ANP se solidariza con los trabajadores en general y de manera particular se une a las acciones de su afiliado el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Empresa Periodística Nacional S.A, a quien alienta a continuar en la defensa de sus derechos. La ANP, además, hace un franco llamado a la sensatez y demanda de manera particular al Grupo El Comercio, titular del 54% de acciones de Prensmart, a cautelar el derecho al trabajo de quienes laboran para esta última empresa, todos ellos único sustento de sus respectivas familias. Si se cierra la planta de Lima los trabajadores de Prensmart deben ser reubicados. Privarlos de su puesto de trabajo sería violentar las garantías previstas en la normativa nacional y amparadas por los convenios fundamentales.










