El consejo de administración de Vértice 360 acordó la semana pasada solicitar el concurso voluntario de acreedores de la sociedad y como consecuencia inmediata la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tomo la decisión a suspender su cotización de manera cautelar.
Ahora habrá de nombrarse un interventor judicial que decidirá si la empresa es viable o si debe cerrarse para cumplir con la deuda de más de 29 millones de euros con pérdidas acumuladas de 108 millones en los últimos dos años.
Como ya estamos acostumbrados los primeros perjudicados son los trabajadores que, a día de hoy, desconocen cuál es su situación laboral, aunqueson conscientes de que serán los últimos deudores en cobrar.
Estamos hablando de cerca de 45 puestos de trabajo directos, más un decena de emplos temporales de los distintos programas que la productora realiza para televisiones autonómicas como EiTB o Canal Extremadura.
Vértice 360, según señala en su portal “es un grupo audiovisual especializado en la producción y posproducción de contenidos para cualquier pantalla (cine, televisión y las nuevas plataformas interactivas), la prestación integral de servicios técnicos y equipamiento para la producción audiovisual y publicitaria, la transmisión de canales y eventos en directo, la generación de espectáculos y el desarrollo de aplicaciones y soluciones para la comunicación.”
Estos contratos, según distintas fuentes, se han venido sustentando por sus relaciones políticas que, hasta no hace mucho, le aseguraban que iban a conseguir la privatización de las televisiones públicas autonómicas. Pero algunas de esos promesas de sus amigos como en los casos de Telemadrid y de Canal 9 se han visto frenadas por las decisiones judiciales que, ante las demandas de los trabajadores, castigaron las torpezas de los administradores e impedido la consecución del negocio.










