El comunicado emitido el pasado 4 de agosto por la sección sindical en TV3 del Sindicat de Periodistes de Catalunya / Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC) afirma que «la dirección de TV3 cometió este lunes 3 de agosto un grave error de apreciación en la información que se hizo de la firma del decreto de convocatoria de elecciones, transmitida en directo al inicio del Telenotícies –igual que el discurso institucional de Artur Mas– y también en la entrevista institucional a Oriol Junqueras. En el TNMigdia se decía que el decreto se firmaría por la tarde, sin más detalle, se supone que porque no se conocía. Pero la realidad es que la información se debía de conocer muy bien –quizás en otras instancias– y se estaba preparando la ceremonia vespertina con una cuidada puesta en escena.
Esto no puede pasar en una televisión pública. El primer deber de de los servicios informativos es con los espectadores, no con el gobierno ni con ninguna candidatura por amplia que sea. Puede ser difícil, pero los periodistas, si queremos serlo de verdad, tenemos que marcar distancias con el poder.
También fue un error presentar Oriol Junqueras como «jefe de la oposición», en un momento en que ya forma parte de una candidatura conjunta con el actual presidente de la Generalitat. Ya no es una cuestión de criterio profesional, es sólo de sentido común. Provoca que TV3 haga el ridículo y es un motivo de desprestigio para sus profesionales.
Estos errores graves (como la del .CAT, criticada incluso por el CAC), no se pueden reproducir en las semanas que nos restan para las elecciones y, muy especialmente, durante la campaña electoral para el 27-S. Una campaña en la que no sabemos si se aplicarán los bloques electorales ni con qué criterios.
Bloques electorales
El Presidente del Consejo de Gobierno de la CCMA, Brauli Duart, dijo en la última comparecencia en la comisión de control parlamentaria, que la Corporación seguiría el mandato de la LOREG en cuanto a la cobertura de la campaña electoral, y también que celebraba la resolución del Parlament que recogía los acuerdos de la ponencia sobre la Ley Electoral Catalana, que no contemplan los bloques electorales cronometrados y ordenados según la anterior representación parlamentaria.
Pero una cosa es incompatible con la otra. Por eso reclamamos del Consejo de Gobierno de la CCMA que atienda la resolución del Parlamento, la institución de la que emana la legitimidad de la Corporación, y lo aplique de manera clara, ignorando los criterios arbitrarios de la LOREG y haciendo un acto de soberanía coherente con el ámbito y el carácter de estas elecciones. Liberarnos del cronómetro y de la orden en función de criterios no periodísticos, que vulneran el derecho constitucional a la información, es el primer paso para ofrecer una información de la campaña electoral que sea plural, imparcial y neutral, como nos reclama la ley.
Por eso los informadores de TV3 y del resto de medios públicos no tendremos una legitimidad plena en la crítica contra los bloques si no aseguramos al mismo tiempo unos criterios profesionales, que coinciden con los mandatados por la ley de la CCMA y el Libro de Estilo, o cuando menos, si no denunciamos las carencias.
En el horizonte próximo, y como no nos cansaremos de reclamar, para hacer bien nuestro trabajo y ofrecer el servicio público de calidad que merece la ciudadanía, está la revisión de la Ley de la CCMA, totalmente pervertida a raíz de la contrarreforma votada el 2012 por CiU y el PP. Hace falta una nueva ley que derogue todos los aspectos de intervencionismo y dirigismo gubernamental y blinde la independencia de los medios públicos respecto del gobierno y de los partidos políticos.
Un modelo parecido al de la BBC, centrado en el servicio a la ciudadanía, plural y gestionado por profesionales, con control de la sociedad, tiene que seguir siendo nuestro objetivo.
En TV3 y en Catalunya Ràdio, el primer significado de la palabra independencia debe estar referido a la de los propios medios de la Corporación.
Consejo profesional
Por otra parte, el consejo profesional de TV3 emitió el 5 de agosto pasado un comunicado titulado No podemos jugar con los medios públicos i en el que vertía críticas similares. En este escrito se recuerda que «estamos en plena precampaña de unas elecciones que marcarán el futuro de Catalunya, digamosles o no plebiscitarias o autonómicas y, ante este reto, reclamamos que la televisión pública del país, TV3 , continúe siendo rigurosa y esté al servicio del espectador. No podemos poner en peligro ni jugar con la credibilidad que se ha ganado durante tantos años.»
«En el Telenotícies Vespre del 3 de agosto, la línea que separaba qué era información y que una señal institucional quedó desdibujada, justamente dentro de uno de los programas más vistos y valorados por los espectadores. El consejo profesional cree que fue un error, tal como se planteó, la cobertura y la emisión del acto oficial del Palau de la Generalitat en el Telenotícies, y ha reclamado explicaciones y responsabilidades a la dirección de Informativos.
Sobre la entrevista a Oriol Junqueras que se emitió a continuación, lamentamos decir que, todo y el deber institucional de entrevistar con regularidad al jefe de la oposición, consideramos que después de la firma del decreto de convocatoria de las elecciones no era el momento.
No podemos seguir por este camino y jugarnos la confianza de los telespectadores y la credibilidad de los informativos de la casa. Una vez más, reclamamos la despolitización de los medios públicos.»










