El digital diario.es se hace eco de las declaraciones que el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha hecho a la revista “Periodistas”, editada por la FAPE y que fueron recogidas por Europa Press y en la que “defiende que los periodistas que acudan a cubrir manifestaciones vayan con chalecos que les identifiquen como miembros de la prensa” ya que, según explica, «en situaciones de tensión o aglomeraciones no es fácil diferenciar a un periodista de otra persona que quizá pueda estar entorpeciendo o incluso agrediendo a los agentes».
En esa intervención el señor Cosidó ha dejado otras perlas que consignamos textualmente, aunque los subrayados son nuestros…
“La mejor forma de evitar incidentes en una manifestación es que los policías vayan claramente identificados, los periodistas lleven chalecos y los manifestantes estén sin capuchas. He sugerido en varias ocasiones la importancia de que los periodistas que cubren manifestaciones vayan acreditados e identificados con un chaleco, con el único objetivo de ser claramente distinguidos y facilitar su trabajo. El derecho a la información está consagrado constitucionalmente y la Policía respeta siempre el trabajo de los profesionales de la comunicación, pero en situaciones de tensión o aglomeraciones no es fácil diferenciar a un periodista de otra persona que quizá puede estar entorpeciendo o incluso agrediendo a los agentes.”
… “Ellos (los periodistas) pueden ejercer ese derecho con total libertad, pero en determinadas manifestaciones o concentraciones pueden establecerse espacios acordonados de seguridad a los que, sin la correspondiente acreditación, no se pueda acceder o pueden producirse situaciones en las que los agentes no puedan percatarse de si se encuentra ante un periodista que está trabajando o una persona que está provocando altercados o desórdenes públicos.”
… “Efectivamente todos los ciudadanos tienen derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión y, hoy más que nunca, cualquier persona puede grabar o fotografiar con su smartphone situaciones que se produzcan en la vía pública. Pero este derecho tiene su límite en el respeto de los derechos y libertades. Si una persona está interfiriendo en el orden público, en las libertades o derechos de otros ciudadanos, o agrediendo a agentes de la autoridad, la Policía actuará como corresponde. También debemos evitar que la difusión de imágenes pueda poner en riesgo operaciones policiales o la integridad de los agentes.”










