El periódico “La Luz” de Melilla informa que “el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Melilla ha condenado a Juan Carlos García Sola al pago de 2.400 euros como autor de una falta de lesiones contra el periodista de esta casa, Javier García Angosto. El juez considera probado que el hijo del secretario Ejecutivo del PP melillense esperó al periodista en la puerta de su casa y, tras reprocharle el contenido de varios artículos publicados sobre el chiringuito Soul Beach, le propinó una paliza. La multa se ha decretado en virtud de la “gravedad de los hechos”, que según la sentencia, fueron “fruto de la actuación deliberada de golpear a una persona, en este caso un periodista, al no estar conforme con el contenido de su trabajo”.
“Él mismo preparó minuciosamente su encuentro en la calle con el denunciante, buscó información acerca de sus hábitos de vida, esperó en compañía de otra persona a que la víctima acudiera al domicilio y allí, tras recriminarle el contenido de unos artículos periodísticos que le afectaban (…), le golpeó sin que se haya practicado prueba alguna que permita acreditar que el denunciante le agrediera previamente”. Es como resume la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 2 la declaración ofrecida por Juan Carlos García Sola respecto a la paliza propinada al periodista de esta casa, Javier García Angosto, a finales del pasado mes de junio y tras la publicación de varios artículos relacionados con el chiringuito Soul Beach.”
En el artículo se señala que “el juez instructor da por probada la premeditación del agresor, que no sólo se pone en contacto con un compañero de Angosto para conocer sus hábitos, sino que se presenta en su casa y, haciéndose pasar por un trabajador de Cablemel, pide a la madre del agredido hablar con su hijo.
Para el magistrado instructor, la extensión de la pena se ha fijado en virtud de la gravedad de los hechos, “ya que éstos tuvieron lugar en la vía pública, en presencia de terceras personas, fruto de una actuación deliberada de golpear a una persona, en este caso un periodista, al no estar conforme con el contenido de su trabajo, lo que reviste una especial gravedad ya que existen herramientas legales para poder hacer frente a este tipo de situaciones sin tener que tomarse la justicia por su mano”, según recoge literalmente en la sentencia.”










