Ayer se celebró el primero de los juicios incoados por los trabajadores despedidos del semanario El Triangle; cuya liquidación constituye uno de los casos más lamentables de pésima gestión de las relaciones laborales y de falta de consideración hacia los trabajadores del mundo editorial.
A este juicio seguirán varios medios a lo largo de este mes y medio, pero es previsible que tal como ha ocurrido ayer ni el editor, Jaume Reixach, ni la capitalista de la publicación, María Ángeles Gervilla, comparezcan ante el tribunal.
Como puede leerse en el portal de los ex trabajadores de El Triángle, la empresa se halla ante “las demandes de once antiguos trabajadores del semanario que reclaman haber sido despedidos de forma improcedente. A estas acciones habrá que sumar los juicios por reclamación de los cuantiosos salarios impagados (que en algunos casos superan las ocho nóminas)”.
Allí también puede leerse que “hace un año, Reixach con la ayuda de Gervilla, -empresaria subastera y del sector de la chatarra que había aterrizado en El Triangle en enero de 2013, actuando como auténtica liquidadora de la empresa- pusieron en marcha una verdadera operación de limpieza de la plantilla, que se saldó con el despido de todos los trabajadores (redactores y personal de administración) a finales del año pasado. Esta fue la forma expeditiva como el editor y la propietaria real de El Triangle resolvieron el problema que él mismo había creado con la monumental deuda salarial (incluyendo el impago de las cuotas obreras y de la Seguridad Social) que se acumulaba en la empresa desde hacía más de un año y medio.”
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