Los sindicatos de periodistas de Francia (Syndicat National des Journalistes (SNJ), Syndicat National des Journalistes CGT (SNJ-CGT) CFDT-Journalistes) han mostrado este pasado diciembre su satisfacción por la recomendación de la Ministra de Cultura de la época, Audrey Azoulay, de que por lo menos dos textos de referencia de la Ley Broche sean vinculantes para el ejercicio de la profesión y pueden ser invocados en casos de disputas en los tribunales.
La Ley para fortalecer la libertad, la independencia y el pluralismo de los medios de comunicación, (conocida como Ley Bloche) fue promulga el 14 de noviembre de 2016, y extiende a todos los profesionales de la comunicación el derecho a la oposición, que estaba en vigor en la radiodifusión pública desde 1983.
Los textos de referencia que ahora se entienden como vinculantes son los que señalan lo siguiente:
“Todo periodista tiene el derecho de rechazar cualquier presión, negarse a divulgar sus fuentes y negarse a firmar un artículo, un programa, una parte de un programa o una colaboración cuya forma o contenido habbiera sido cambiado sin su conocimiento o en contra de su voluntad. No se le puede obligar a aceptar un acto contrario a su convicción profesional formada por el respeto del código deontológico de su empresa o editorial.”
En este contexto, la misma ley señala que «las empresas o las editoriales de prensa o audiovisuales que carezcan de un código ético», de acuerdo con la Ley, deben «iniciar negociaciones con los representantes de los periodistas para, de forma conjuntas preceder a su elaboración e implantación”.
La ley Broche, además, no deja lugar a ambigüedades: «Si no se llega a una carta constitutiva antes del 1 de julio de 2017 y hasta la adopción de esta última, las declaraciones y prácticas profesionales relacionadas con la profesión de periodista pueden ser invocadas en caso de litigio”.










