La Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) afirma en un comunicado que «el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril, en México Distrito Federal, y de Adrián Martínez López, en Sonora, configuran un escenario atroz». La FEPALC –organización regional de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), a la cual pertenece también la FeSP– constata en su escrito que ha documentado «casi un centenar de crímenes contra periodistas en la última década. La inacción del Estado mexicano que mantiene en total impunidad los crímenes y ataques contra periodistas y comunicadores sociales coloca a México en la cúspide de los países más mortíferos y más riesgosos para periodistas, a la par de la violencia feroz desatada en Siria en los últimos meses».
La FEPALC reconoce en Rubén Espinosa «a un periodista valiente, cuya voz, en casos anteriores se levantó para pedir justicia y un no a la impunidad. Hoy él ha sido víctima de esa violencia e impunidad que denunció. Rubén Espinosa, quien los últimos 8 años trabajó en Veracruz se desplazó al DF ante el clima de violencia en Veracruz.» La FEPALC recuerda que durante el periodo de Javier Duarte como Gobernador de dicho Estado, desde 2011, han sido asesinados doce periodistas en esta zona.
Basta de genocidio en México
Por otra parte, el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores de futbol, disputada entre el equipo argentino River Plate i el mexicano Tigres, fue el escenario de un homenaje de los fotógrafos a Espinosa. Los reporteros gráficos presentes en el escuentro posaron juntos en el terreno de juego mostrando pancartas que decían «basta de genocidio en México», según informa el digital mexicano sinembargo.










