Tras varios meses de duras negociaciones y movilizaciones de los trabajadores se ha cerrado el conflicto laboral en el grupo Zeta. Los trabajadores de El Periódico de Catalunya , Sport y de las revistas del grupo así como los de las empresas de servicios del grupo aprobaron de forma mayoritaria el preacuerdo al que había llegado el comite intercentros el pasado 14 de marzo, en las votaciones realizadas en los distintos centros de trabajo a lo largo de los días 17 y 18 de marzo. En el conjunto de las empresas la aceptación del acuerdo osciló superó el 65% excepto en el caso de Ediciones Reunidas, que fue del 56%. Los votos contrarios han superado en muchas empresas el 20% de trabajadores disconformes con el pacto.
Como ya va siendo habitual en las empresas del sector, este acuerdo significa un nuevo esfuerzo de los trabajadores para solventar la mala gestión empresarial de sus directivos, aunque en este caso los recortes salariales también les afectarán, cuestión que en un principio la empresa rechazaba. Los trabajadores han aceptado la aplicación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que durará hasta el 2017 que implicará un nuevo recorte salarial, que se suma al ya existente, que este año será del 9% y los dos siguientes del 8%. En contrapartida no habrá despidos impuestos, pero se fija un plan de bajas voluntarias al que hasta el momento se han acogido 37 trabajadores.
En esta ocasión, serán los mismos comités los encargados de registrar los convenios ante la Administración, para evitar lo que pasó con los acuerdos adoptados en 2012 que el bufete de abogados contratado por la empresa, KMPG, no los registró. El comité intercentros denunció este hecho ante la inspección de trabajo por incumplimiento del pacto firmado. Durante los últimos meses, los trabajadores del grupo Z se han movilizado para evitar que la dirección aplicara las drásticas medidas de reducción salarial que había puesto encima la mesa que hubiera podido llegar a ser de entre el 21 y el 32%, según la empresa. Los trabajadores han hecho paros parciales y huelgas de firmas para mostrar su rechazo al plan, movilizaciones que han servido para reducir notoriamente el impacto de la propuesta inicial de la empresa. También en estos meses, el grupo ha sido condenado por vulnerar el derecho de huelga de los trabajadores de la rotativa, ubicada en el municipio de Parets del Vallès.










