Un revelador informe del Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia (OBSERVACOM) ha divulgado el graves estado del pluralismo en Chile y como el empresariado español patricipa en la mayor concentración de medios de comunicación de América Latina. Un sistema herededo de la dictadura de Pinochet y al que ningún gobierno se ha atrevido, hasta ahora, a meterle mano.
“Los cuatro principales operadores en cada sector de medios de Chile (o índice CR4*) concentran más del 90% del mercado” señala el informe, que agrega que “en la TV abierta y de pago, el índice de concentración en la TV también llega al 91% y al 87%, en audiencia e ingresos publicitarios, respectivamente.”
Puntualiza que “la situación de los mercados de medios refleja una alta concentración de la propiedad, formas de concentración horizontal, integrada y multimedia, con una fuerte centralidad de la producción de contenidos en la ciudad de Santiago, y una alta participación del capital extranjero.”
En cuanto a la prensa se señala que “se mantiene el virtual duopolio de los grupos El Mercurio y Copesa (La Tercera). Entre ambos concentran el 80% de la lectoría y el 83% de la inversión publicitaria. Estos grupos tienen un fuerte control de la prensa regional. El tercer grupo en importancia es el grupo Metro, de distribución gratuita, que supera el 10%. El CR4 del mercado de la prensa se ubica en el 98%.
La concentración también se observa en el mercado de revistas donde se destaca la presencia del grupo mexicano Televisa.
El grupo El Mercurio es liderado Agustín Edwards Eastman, y el Grupo Copesa (Consorcio Periodístico de Chile S.A.), está bajo el mando de Álvaro Saieh Bendeck. Ambos grupos también tienen intereses directos en la propiedad de empresas vinculadas con inversiones en mercados inmobiliario, financiero, alimentos, agrícola y agroindustrial, de distribución, servicio al cliente y editorial.
De esta forma, los principales grupos de prensa chilena son parte de grupos empresariales de matriz diversificada, donde los medios de comunicación cumplen un rol tanto político como económico. Estos grupos han logrado extender su dominio al mercado de los medios digitales.”
Entre las empresas extranjeras que nutren la concentración destaca el Grupo Prisa, ya que el informe sobre la situación de las radios señala que “el CR4 alcanza al 78% de la audiencia y al 84% de la inversión publicitaria. El principal operador en el mercado radial es el grupo Prisa, de capitales españoles. También participan en este mercado los grupos Copesa (Saieh) y el Canal 13 de televisión (Luksic).
La situación de los mercados de medios refleja una alta concentración de la propiedad, formas de concentración vertical en telecomunicaciones y TV de pago (VTR y Telefónica), horizontal (PRISA y otros), multisectorial o en diferentes sectores de la economía (Canal 13 y grupo Bethia) y multimedia (Canal 13 y grupo Bethia), con una fuerte centralidad de la producción de contenidos en la ciudad de Santiago y una alta participación del capital extranjero (Time Warner, Ángel González y otros).
Las posibilidades de otros grupos de iniciar o siquiera mantener medios que promuevan una mayor pluralidad se ve afectada por la concentración de los recursos económicos en pocas manos.”










