El pasado 1 de agosto entró en vigor una normativa en Rusia que obliga a los autores de blogs que tengan más de 3.000 lectores diarios a registrarse ante el Roskomnadzor -el ente regulador de medios de aquel país- y seguir las mismas normas con que se regulan a los grandes medios rusos.
Según esta norma, los blogueros no podrán ser anónimos y las redes sociales deberán conservar por seis meses la información acerca de sus usuarios en servidores en territorio ruso, a los que puedan acceder las autoridades.
Los blogs con más de 3.000 visitas son equiparados a los medios de comunicación y, por lo mismo, no pueden publicar información no contrastada, insertar publicidad de pornografía, utilizar un lenguaje soez y deben obligar a sus usuarios a introducir su nombre y dirección de correo electrónico. Los que no cumplan las normas podrían recibir multas que van de los 200 a los 10.500 euros.
En cambio, se autoriza a los bloggers a añadir publicidad en su blog y las multas o los bloqueos por incumplimiento de la ley no se impondrán a los propios bloggers, sino a las plataformas en las que publican sus artículos.
Anton Nossik, quien es considerado un “gurú» de Internet en Rusia, escribió en su blog de LiveJournal que la nueva ley rusa no amenazaba directamente a los bloggers individuales, pero sienta los argumentos legales para bloquear las redes sociales más populares como Facebook, Twitter, LiveJournal y Google.










