Unas dos mil personas marcharon ayer por el centro de Buenos Aires para repudiar los despidos 354 trabajadores de la Agencia Nacional de Noticias Télam, con lo cual estaría llamada a su desaparición. Trabajadoras y trabajadores de prensa, comisiones internas, organizaciones sindicales, sociales y políticas, además de legisladores nacionales se manifestaron desde la puerta de Telam y exigieron la reincorporación de los despedidos y la renuncia de su directiva, que encabezan los ex periodistas Rodolfo Pousá, Ricardo Carpena y Pablo Ciarliero.
A día de hoy los trabajadores de Télam mantienen la ocupación pacífica de la redacción a la espera de una respuesta oficial los despidos ordenados por el titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombarda. Mientras tanto los legisladores del PRO y la Coalición Cívica, partidos que apoyan al Gobierno, bloquearon en el pleno municipal de la capital porteña una declaración de repudio a estas medidas, que se entienden como parte de una campaña para acabar con los medios públicos de comunicación.
Los trabajadores de la agencia, convocados por el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) y el Sindicato de Trabajadores de Prensa (Sitrapren), celebraron una Asamblea General en la puerta de Telam en la que leyeron un documento conjunto en el que aseguran “la existencia de un proyecto cierto, verificado, de ejecución inminente, destinado a desmantelar un medio público fundamental del Estado argentino, con 73 años de vida, a través de la promoción de despidos masivos y la destrucción de su servicio federal, con el objetivo de terminar de acomodar el ecosistema de medios y modelarlo al servicio del capital concentrado.
El ministro Hernán Lombardi se dispone a ejecutar un drástico plan de destrucción de la agencia: despidos en masa, eliminación de la función publicitaria de la agencia y el feroz disciplinamiento de toda voz en la redacción para poner de rodillas a una agencia y que sea, como nunca antes, una agencia gubernamental y no del Estado. Una agencia al servicio de los funcionarios y no de la sociedad civil. Obediencia o desempleo, es el lema del titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos.”
La Federación internacional de Periodistas (FIP), a la que pertenece la FESP, ha manifestado que “repudia la medida tomada por el Directorio de la Agencia Télam ya que se trata de un grave ataque al derecho humano a la libertad de expresión de sus trabajadores. Asimismo, la FIP considera que esta decisión no respeta las leyes laborales y muestra un desconocimiento total sobre el valor de la gestión estatal de medios y el rol de lxs trabajadores en esa tarea para la democracia. La FIP se solidariza con lxs compañerxs afectadxs acompañando su reclamo y exige a los funcionarios correspondientes su inmediata reincorporación.”










