El Comité de empresa y el Consejo profesional de TV3, de forma conjunta, han difundido un comunicado en el que rechazan la designación de Vicent Sanchis como director de esa emisora y acusan de que se pretende “una TVC bajo control”. Ambos organismos de los trabajadores señalan: “Desaprobamos el nombramiento sorpresivo del nuevo director de TVC. Un nombramiento repentino y sin argumentos claros y profesionales, que mina la credibilidad del medio y, en consecuencia, de sus profesionales. Exigimos que los nombramientos se hagan con consenso o por mayorías cualificadas y por eso reclamamos las reformas legislativas que eviten cambios a dedo como el de hoy. La designación del nuevo director se mantiene dentro de los acuerdos de los partidos del gobierno para repartirse los cargos de la CCMA que permite a la antigua CDC controlar la dirección del Consejo de Gobierno y de TVC.
El nombramiento de Vicent Sanchis no es una buena señal para la independencia profesional, la pluralidad y la apertura de la CCMA al conjunto de la sociedad. La decisión del Consejo de la Corporación llega en un momento de protagonismo mediático muy inconveniente para los dirigentes de la antigua Convergència (Caso Palau, Caso 3%). Precisamente la buena cobertura informativa de estos juicios no se puede ver interferida por decisiones extra periodísticas.
Por su parte, hace meses que Jaume Peral reclamaba públicamente una mejor financiación para renovar la programación de TVC. Esta también puede ser una de las claves de su sustitución. No ha sido la única voz en reclamar más presupuesto: también lo ha hecho el CAC con el Libro Blanco del Audiovisual y el manifiesto ‘Más Tv3’ presentado por el sector audiovisual junto con el Comité de empresa de TVC.
Mientras tanto, la cúpula de la CCMA continúa en cerrada a Vía Augusta protagonizando enfrentamientos con los directores de Catalunya Ràdio y de Tv3 por cuestiones presupuestarias y de control de programación y restando autonomía de funcionamiento a las empresas. La dirección de la CCMA vive al margen de la actividad de la producción audiovisual y de las dificultades del día a día del medios.
Desgraciadamente desde el Gobierno, y desde la mayoría del Consejo de la CCMA, continúan viendo la Corporación como un instrumento de propaganda a corto plazo que hay que controlar y no actúan para mejorar las expectativas de futuro de la principal industria audiovisual de Cataluña.
La legitimidad de la actual Consejo para hacer nombramientos, y para continuar dirigiendo los medios públicos de la Generalitat está en cuestión: la mitad de los consejeros con el mandato caducado, se habrían de haber renovado hace casi dos años y no olvidamos que su estructura responde todavía a los acuerdos del 2012 entre CiU y el PP.
Ahora más que nunca es urgente la reforma de la Ley de la CCMA, que comporte un Consejo de gobierno profesional desgubernamentalizado y despartidizado, y con unos directivos escogidos por concurso de méritos y no por filiaciones ideológicas, para trabajar por unos medios públicos abiertos al conjunto de la sociedad que es plural social y políticamente.










