Tal como había delantado cuando estaba en la oposición, el Gobierno del PP ha anunciado hoy que no cumplirá con la creación del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales que está prevista en la Ley General Audiovisual y reiteradamente recomendada por el consejo europeo. De esta forma, desparece uno de los escasos valores que podía tener la mediocre ley creada por el PSOE, con el poyo puntual del PP.
Así lo ha anunciado la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, dentro de las medidas que propone su partido para reformar los escasos organismos reguladores; aunque solo se habla de reducirlos en número está claro que también lo que se pretende es minimizarlos en eficacia.
Contradiciendo toda la teoría comunitaria europea en materia de comunicación, Sáenz de Santamaría ha dicho que el Cema «ni es conveniente ni es necesario», y que sus prometidas funciones de protección del espectador pueden ser «perfectamente asumidas por otros organismos reguladores que ya existen». Una vez más apeló al tema del ahorro de «6,5 millones de euros» que aseguró que permitiría la no creación del organismo.
Con esto, España se refirma en su intención de quedar a la cola de Europa en la materia; ya que será el único país carente de una autoridad regulatoria del Derecho a la Información que los organismos europeos consideran indispensable.
Asimismo, ha anunciado que mañana se reunirá con los actuales miembros del Consejo de Administración de RTVE para analizar el ajuste presupuestario que aprobó el segundo Consejo de Ministros de Mariano Rajoy, y que plantea una reducción de 200 millones en la aportación del Estado.
Para lo cual, ha anunciado que se encargará una auditoría completa de las cuentas de RTVE y se determinarán los ámbitos en los que es posible afinar en recortes.










