Casi al mismo tiempo que se iniciaban los primeros despidos de los 1.200 que formaliza el ERE de RTVV, el grupo audiovisual Vértice expone su plan para hacerse con los restos aún calientes de las autonómicas.
Manuel García Durán, presidente de esa empresa, ha anunciado que presentarán una oferta para la externalización de los servicios de las cadenas públicas autonómicas de Valencia, Castilla-La Mancha y Madrid.
Todas presididas por gobiernos del PP con los cuales García Durán manifestó tener “muy buena relación”. Ya se les ha adjudicado, recientemente, el concurso para las emisiones de la tv balear IB3 por dos millones de euros; en junio último el de Aragón Televisión por otros 37,4 millones de euros y en agosto el suministro de contenidos para Canal Extremadura.
Todo indica que, en efecto, las relaciones con esos gobiernos son muy buenas.










