Afirma que esta práctica que daña la credibilidad del medio público y vulnera el derecho a la información de los andaluces.
Las recientes exigencias de Vox para ampliar su presencia en el órgano de gestión, sumadas al histórico reparto de cromos entre el Partido Popular y otras fuerzas parlamentarias, demuestran que los partidos siguen tratando a Canal Sur como su propio «pastel» político. El Consejo no puede ser un premio de consolación electoral ni un tablero de negociación del poder y el mercadeo con los puestos en estos órganos daña gravemente la independencia periodística de los trabajadores de Canal Sur.
Blindar la independencia profesional
El SPA considera inaceptables las justificaciones dadas por el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, quien ha defendido la exigencia de un segundo consejero en la radiotelevisión pública bajo el pretexto de “garantizar la libertad de pensamiento y evitar vetos”. Resulta un ejercicio de cinismo alarmante que una formación que ha atacado de forma sistemática la existencia de la radiotelevisión andaluza, exigiendo reiteradamente su cierre, intente ahora justificar su asalto a los puestos directivos en nombre del pluralismo. La verdadera libertad de expresión y la pluralidad no se garantizan aumentando las sillas de los partidos en los despachos, sino blindando la independencia de los profesionales frente al comisariado político que la formación ultra pretende ejercer.
Bajo la lupa de la Oficina Antifraude
A esta indignante exigencia de mayor control político se suma la preocupante situación del actual representante de Vox en dicho órgano de administración, Álvaro Zancajo, sobre el que la Oficina Andaluza contra el Fraude y la Corrupción ha admitido a trámite una investigación por una presunta situación de incompatibilidad, conflicto de intereses e incumplimiento del deber de dedicación absoluta y exclusiva, como exige el artículo 15.6 de la Ley de Creación de la RTVA, que establece que la condición de miembro del Consejo es incompatible con cualquier vinculación directa o indirecta.
Es inadmisible que mientras el partido reclama un segundo sillón público, su actual representante compatibilice su sueldo de 60.000 euros anuales de la RTVA con sus funciones privadas como coordinador nacional de comunicación de Vox. Esta situación debilita las instituciones, quiebra la confianza ciudadana en la integridad del medio público y demuestra que los intereses de estas formaciones políticas están muy lejos del bienestar y el servicio al pueblo andaluz. Los profesionales de Canal Sur no son peones al servicio de ninguna ideología ni necesitan tutelas partidistas para ejercer su labor con rigor.
Elección por méritos profesionales
Desde el SPA exigimos de manera inmediata el definitivo cese del sistema de cuotas de partidos en los órganos de control del medio público. Ello significa que los miembros del Consejo de Administración sean elegidos por sus méritos, trayectoria y competencias profesionales en el sector de la comunicación, no por su carné político. Hay que blindar las redacciones frente a las presiones externas y los intentos de censura o manipulación de los contenidos informativos, porque la RTVA es de toda la ciudadanía andaluza, no de los partidos políticos. El SPA seguirá defendiendo un modelo de televisión y radio público, plural, independiente y gestionado con criterios estrictamente periodísticos.
Crédito foto: Canal Sur










