La Plataforma de Protección de Periodistas de este organismo reclama una acción rápida y exhaustiva ante este acoso y exige garantizar su seguridad.
El 17 de enero de 2026, el monumento conmemorativo de Las Trece Rosas, en Madrid, fue vandalizado con amenazas de muerte contra Sarah Santaolalla, periodista y colaboradora de varios programas de RTVE, Antena 3 y Cuatro. Estos hechos fueron denunciados por la periodista ante la polícia y también se notificó el caso a la Plataforma de Protección de Periodistas del Consejo de Europa que ha reclamado una investigación rápida y exhaustiva para depurar responsabilidades lo antes posible y exige que se garantizace la seguridad de Santaolalla.
La periodista compartió una foto de las amenazas en redes sociales, declarando: «La tumba de Las Trece Rosas ha sido vandalizada con amenazas de muerte contra mí. No es casualidad: mujeres asesinadas por resistir al fascismo y negarse a someterse. Siento un auténtico terror. El monumento conmemora a trece jóvenes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) ejecutadas en agosto de 1939.
Varios miembros del gobierno condenaron el acto en redes sociales. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó la «profanación» de la tumba y las amenazas de muerte contra una periodista de «cruzar una línea intolerable» y expresó su solidaridad con Santaolalla. Las ministras Milagros Tolón, Isabel Rodríguez y Mónica García también expresaron su apoyo. El presidente de RTVE, José Pablo López, condenó las amenazas en redes sociales y afirmó que, el 16 de enero, Santaolalla fue seguida desde los estudios de RTVE hasta su domicilio por el agitador ultraderechista Vito Quiles. López describió el acoso como «un plan cuidadosamente orquestado para intimidarla a ella y a todos aquellos que se atrevan a cuestionar la narrativa dominante de los acontecimientos».
La Unión General de Trabajadores de RTVE (UGT) condenó el acoso en un comunicado y enfatizó que Santaolalla fue víctima de una campaña en redes sociales «con comentarios sexistas de todo tipo, completamente inaceptables en una democracia». El sindicato añadió que la campaña se intensificó después de que una diputada de la Comunidad de Madrid, Elisa Vigil, hiciera comentarios despectivos sobre Santaolalla en antena. Exhortó a la dirección de RTVE a denunciar el acoso de Quiles y a defender a Santaolalla ante los tribunales, alegando que el 16 de enero, Quiles entró en las instalaciones de RTVE con la intención de «acosar, intimidar e incluso agredir» al personal. Santaolalla presentó una denuncia contra Quiles por acoso y tenía previsto presentar otra por las amenazas de muerte.
La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) muestra su apoyo y solidaridad con Santaolalla y con todos/as los/las profesionales de la informació que son acosados y amenzados por la extrema derecho, una lacra para la que el Gobierno debe activar todos los mecanismos necesarios para ponerle fin, que tiene unos responsables conocidos, con nombres y apellidos. La Federación de Asociaciones de Periodistas (FAPE) declaró, a su vez, que investigaría el acoso.










