La presidenta de la FEP advierte que se utiliza la protección de la ciudadanía como pretexto para atacar la información.
En su discurso inaugural de la Asamblea General de la FEP 2025 en Budapest, la presidenta de la Federación Europa de Periodistas, Maja Sever, ha hecho una encendida defensa del periodismo independiente y llamó a movilizarse en su protección.
Porque esta no es una reunión más, dijo, es un mensaje. Nuestra señal de apoyo a nuestros colegas en Hungría, al periodismo libre y a la democracia.
Nos reunimos en un país donde el periodismo independiente sufre un ataque directo y agresivo. El proyecto de ley de «Financiación extranjera» en Hungría no es un incidente aislado. Es un serio intento de crear un marco legal para cerrar medios de comunicación independientes, prohibir la financiación extranjera, allanar redacciones, registrar y monitorear a quienes informan al público , todo con el pretexto de «proteger la soberanía». Pero no se trata de soberanía. Es un ataque a la democracia.
Hoy hablo, no sólo como presidente de la FEP, sino en nombre de todos nosotros: periodistas, sindicatos, organizaciones y ciudadanos que todavía creemos que el periodismo es un bien público.
Más adelante añadió: la situación de los medios de comunicación se está deteriorando. Los periodistas se enfrentan a la violencia y las amenazas con impunidad. Las demandas SLAPP se utilizan para intimidar. La tecnología se utiliza indebidamente para controlar y manipular. Las condiciones laborales están empeorando. La presión comercial aumenta. La IA generativa está explotando nuestro trabajo sin control ni compensación. Las redacciones están bajo presión financiera y los periodistas, bajo presión constante. Mientras tanto, la confianza pública en el periodismo continúa disminuyendo.
El periodismo en Europa está bajo asedio. Por eso, la FEP es más que un símbolo. Somos un mecanismo de resistencia. En los próximos años, debemos garantizar la aplicación de la EMFA y de todos los demás instrumentos de la UE que protegen el periodismo y los derechos laborales; detener el abuso de la IA y las plataformas digitales que se lucran con nuestro trabajo sin transparencia ni remuneración; ampliar la protección sindical a todos; invertir en seguridad, alfabetización mediática y autorregulación, porque la verdad necesita infraestructura y personas que la defiendan.
La FEP está presente sobre el terreno, en las instituciones, en las redacciones, en Bruselas y aquí mismo, en Budapest. Nuestros colegas de la redacción en Hungría y en toda Europa no piden palabras de apoyo. Necesitan acciones. Y las tendrán. Que esta asamblea les envíe un mensaje: no están solos.
Estamos aquí. Y lucharemos. Por la libertad de prensa y por una Europa donde el periodismo no sea el enemigo, sino la base de la democracia.










