Podrá sancionar al periodista que perjudique a otros, sin»limitar, restringir o menoscabar el derecho de los medios» a obtener y difundir información veraz.
El pleno del Congreso de los Diputados ha acordado hoy, con el voto en contra de PP y Vox, tramitar una proposición de reforma del Reglamento para incluir en él medidas destinadas a garantizar que los y las periodistas puedan realizar su trabajo en la Cámara sin verlo «perturbado gravemente», como ocurre en los últimos años con frecuencia, tanto en las ruedas de prensa como en los corrillos con diputados en los pasillos o el patio.
En esa propuesta se establece que el Congreso podrá sancionar a los periodistas que no cumplan la normativa acordada, las reglas de cortesía parlamentaria y demás directrices o las instrucciones de la persona de cada grupo parlamentario que coordine las ruedas de prensa u otros encuentros con periodistas.
En contra de lo que vienen afirmando por las redes sociales algunas personas acreditadas por el Congreso para informar, que se consideran afectadas negativamente por esta propuesta, y también PP y Vox, esta reforma no pretende, «en absoluto, limitar, restringir o menoscabar el derecho de los medios de comunicación de obtener y difundir información veraz para la ciudadanía».
Esta propuesta ha sido presentada por los grupos parlamentarios de PSOE, Sumar, PNV, Junts, ERC, EH Bildu y Mixto, después de numerosas peticiones y gestiones de la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP). En la exposición de motivos se indica que «las personas que se dedican al periodismo parlamentario están viendo perturbado gravemente el ejercicio de su derecho a la información por otras que, pese a estar acreditadas por la Cámara como profesionales de la comunicación, se dedican a intimidar, faltar al respeto y dificultar sistemáticamente la labor de los y las periodistas que defienden que no se obstaculice el trabajo informativo en el Parlamento».
Ante esa situación, que se vive en el Congreso desde hace tres años, la APP, apoyada por otras organizaciones, ha reclamado reiteradamente a la Mesa del Congreso que adopte las medidas necesarias para garantizar el trabajo de los y las profesionales de la información.
Durante el debate de la propuesta de reforma, el portavoz del Grupo Socialista, Patxi López, ha afirmado que en el Congreso «no puede haber cabida para el odio hacia el que piensa distinto, no puede haber espacio para el acoso al disidente, para la amenaza y el boicot, para la violencia sobre el pensamiento libre. No pueden existir espacios de impunidad para los enemigos de la democracia, ni en la sala de prensa, ni en los pasillos de esta casa, ni en este hemiciclo, ni en ninguna parte».
«La libertad de expresión es sagrada», ha añadido, pero «acosar e insultar a diputados, a periodistas y a todo aquel que no comulga con sus planteamientos ultras no es libertad de expresión; boicotear las ruedas de prensa, no es periodismo. Es el activismo ultra de algunos aprendices de fascistas».
Los portavoces de PNV, BNG, Podemos, EH Bildu, Junts, ERC y Sumar han expresado su apoyo a la propuesta. Por el contrario, los de PP y Vox han insistido en afirmar que lo que pretende el Gobierno es censurar y controlar a los periodistas que plantean preguntas incómodas a los políticos, para proteger a Pedro Sánchez ante los casos de corrupción que afectan a personas de su entorno familiar y político.
Texto íntegro de la proposición de reforma del Reglamento del Congreso de los Diputados:
https://www.congreso.es/public_oficiales/L15/CONG/BOCG/B/BOCG-15-B-200-1.PDF










