Han aumentado los abusos verbales, amenazas o intimidación, demandas de juicios abusivos y violencia física. Camarógrafos y fotoperiodistas son los más agredidos.
La Federación Europea de Periodistas (FEP), a la que pertenece la FeSP, informa que en los Países Bajos, más de ocho de cada diez periodistas han sufrido alguna forma de agresión o amenaza, según el nuevo estudio PersVeilig realizado por I&O research, agencia especializada en la investigación de temas sociales y publicado este 5 de junio.
Casi 700 periodistas en los Países Bajos respondieron a la nueva encuesta Agresión y amenazas a periodistas 2021 que evaluó el nivel de seguridad de los periodistas en el país. Los resultados pintan un panorama sombrío cuando un alto porcentaje de periodistas ha informado haber experimentado violencia o amenazas en algún momento de su trabajo. Hace cuatro años, la cifra ya era alta, pero del 61%.
Al observar las diferentes formas o agresiones de las amenazas, se aprecia que los periodistas se enfrentaron principalmente a abuso verbal (dos tercios), amenazas o intimidación (la mitad), amenazas legales o juicios abusivos (una quinta parte) y violencia física (17%). Camarógrafos y fotoperiodistas son los que más sufren y temen la violencia física, ya que su equipo los hace más visibles.
La investigación también muestra que la frecuencia está aumentando. El treinta por ciento de los encuestados tiene que lidiar con uno o más incidentes cada mes, en comparación con el 18 por ciento en 2017. Los periodistas dijeron que los ataques provienen principalmente de personas (60%).
Si bien la mayoría de los encuestados (3/4) cree que sus empleadores toman las medidas suficientes para garantizar su seguridad, los trabajadores autónomos son menos positivos y el 36% dice que no están satisfechos con la respuesta de sus patronos.
La encuesta PersVeilig muestra que es necesario hacer más para alentar a los periodistas a denunciar la agresión y las amenazas que enfrentan ya que el 30% no reportó el incidente, y más de la mitad de ellos no pensó que la agresión que recibieron fuera lo suficientemente seria como para reportarla.










