Los trabajadores han solicitado a la autoridad laboral que se considere nulo de pleno derecho el acuerdo alcanzado para el ERE en esta empresa y mediante el cual se despidió a diez empleados, uno de ellos delegado de personal.
Los trabajadores de La Tribuna de Ciudad Real han solicitado a la autoridad laboral que se considere nulo de pleno derecho el acuerdo alcanzado durante la negociación del ERE en esta empresa y mediante el cual se procedió el pasado 13 de agosto al despido de diez profesionales de este periódico, uno de ellos delegado de personal.
En vista de cómo se ha desarrollado el proceso, los representantes sindicales de los trabajadores consideran “que la empresa ha actuado desde la mala fe negociadora y desde el primer momento ha engañado a la RLT [representación legal de los trabajadores] presentando un proceso de extinción colectiva de contratos para ahorrarse las indemnizaciones que por despido improcedente concede la Ley.
El pasado 31 de julio, La Tribuna de Ciudad Real comunicó la presentación de un proceso de extinción colectiva de contratos que afectaba a 19 de sus 28 trabajadores y trabajadoras. Tras esta comunicación, se inició una negociación con los y las representantes de personal que culminó el pasado 13 de agosto con la extinción del contrato de 9 trabajadores que percibirían una indemnización de 28 días por año trabajado sin tope de mensualidades.
En primer lugar, a mitad del proceso de negociación la empresa decidió no incluir en los despidos a los trabajadores y trabajadoras mayores de 55 años, a pesar de que se hizo constar en repetidas ocasiones que eso suponía la extinción del contrato de un miembro de la RLT, fotógrafo en La Tribuna de Ciudad Real, lo que obligaría a tener que recurrir a los tribunales a pesar de llegar a un acuerdo para la ejecución del proceso de extinción colectiva de contratos.
Para cubrir el total de los despidos, se procedió a abrir un proceso de voluntariedad bajo la premisa de que las trabajadoras y trabajadores que no salieran voluntarios percibirían solamente la indemnización mínima legal de 20 días establecida en este tipo de procesos de extinción colectiva. Un proceso al que se vieron obligadas a sumarse 8 personas que consideraron que la voluntariedad era la única manera de poder salir de una forma digna y con garantías de la empresa.
Durante la negociación, algunos trabajadores y trabajadoras fueron alentados por la empresa a no presentarse voluntarios a las extinciones de contratos propuestas, disponiendo de una información que otros no tuvieron, por lo que la RLT considera que se produjo un claro perjuicio a estos últimos que veían como casi inevitable la opción entre elegir un despido de 20 días por año o una salida indemnizada con una cuantía mayor. Lo que supone, según el punto de vista de las los representantes de los trabajadores y trabajadoras, una maniobra por parte de La Tribuna S. A. realizada de mala fe, como el resto de la negociación.
Por otro lado, y para conseguir llegar al número de 11 despidos que, según la empresa, eran los necesarios para hacer viable el modelo de negocio que se va a poner en marcha a partir del 1 de septiembre, se atribuyó en el citado acuerdo la capacidad de rescindir el contrato con las mismas condiciones a tres personas más con el único criterio de que una perteneciese a la categoría de redactor, otra a la de fotógrafo y otra a la de repartidor.
Finalmente, la empresa solamente procedió al despido del fotógrafo, a pesar de su condición de representante de los trabajadores, y sin haberle ofrecido ninguna alternativa a esta rescisión de contrato, cosa que sí que se ha hecho con los otros dos trabajadores con categoría de jefe de sección que forman parte de la plantilla de La Tribuna de Ciudad Real S.A., con lo que el total de los despidos solamente ascendió a 9 trabajadores y trabajadoras.










