Con motivo de delebrarse mañana el Día Mundial de la Libertad de Prensa, el secretario general de la FeSP, Agustín Yanel, considera que la ciudadanía debe reivindicar a diario que se cumpla su derecho constitucional a recibir información veraz y plural, así como el derecho a contar con unas radios y televisiones públicas «bien gestionadas, con una financiación adecuada pero sin despilfarros, con los controles democráticos necesarios y con una programación de calidad»,
En un artículo publicado en el digital encastillalamancha.es, referido al Día Mundial de la Libertad de Prensa -3 de mayo-, Yanel afirma que la libertad de prensa atraviesa por «su peor momento desde que se recuperó la democracia» en España, lo que supone que «la democracia no es plena y está amenazada».
Tras recordar que en los seis últimos años ha habido unos 12.000 despidos en este sector y referirse a la grave situación por la que atraviesa, el secretario general de la FeSP añade: «Nadie discutirá que esta situación, unida a la precariedad cada día mayor de todos los trabajadores de los medios de comunicación, ha empeorado la calidad de la información. O, lo que es lo mismo, ha perjudicado y perjudica al derecho a la información de la ciudadanía. Porque si el periodista no trabaja en unas condiciones dignas, sino con un contrato precario o sin él y con la amenaza permanente del despido a bajo precio, será mucho más fácil presionarle para que informe según le interese al poder -económico, político o del propio medio- y no en función de lo que interesa a la ciudadanía.
En una conmemoración como ésta merecen una mención especial las televisiones públicas, tanto TVE como las autonómicas, que son un foco permanente de polémica. Con frecuencia hay quien dice que es preferible cerrarlas, para que no manipulen con dinero público en favor del partido político de turno. Esta afirmación no se sustenta y también es un error: las televisiones y las radios públicas son necesarias, porque deben emitir una información a la que tienen derecho los ciudadanos y que no les van a ofrecer las cadenas privadas. Lo que hay que exigir es que estén bien gestionadas, con una financiación adecuada pero sin despilfarros, con los controles democráticos necesarios y con una programación de calidad.
Esto también deberían reclamarlo a diario los ciudadanos, porque es su derecho. Como el de recibir una información veraz y plural en el medio de comunicación que prefieran leer, escuchar o ver.”
Artículo completo en:
http://encastillalamancha.es/noticia/40538/wwwencastillalamanchaes










