Narrativas falsas tienden a minimizar o negar la brecha salarial con los hombres o atribuirla a elecciones individuales.
En 2011 una Resolución del Parlamento Europeo respecto al principio de igualdad retributiva entre mujeres y hombres, fijó el 22 de febrero como el Día de la igualdad Salarial con la intención de reflejar que mujeres y hombres no perciben la misma retribución por trabajos de igual valor como debieran.
Las brechas de género en el empleo se acentúan: La tasa de actividad en hombres asciende al 86,5%, mientras que en las mujeres alcanza el 69%. Igualmente, la tasa de inactividad asciende al 29,6% en mujeres y al 12% en hombres.
En relación con este día de reivindicación laboral el Consejo de Ministros ha aprobado una declaración institucional con motivo del Día para la Igualdad Salarial; en ella el Gobierno alerta del peligro de “las narrativas falsas” y considera que “combatir la desinformación y promover un análisis riguroso de la realidad es crucial para avanzar hacia la igualdad real y efectiva de oportunidades entre mujeres y hombres”.
“La desinformación tiende a minimizar o incluso a negar la existencia de la constatada diferencia de ingresos entre mujeres y hombres, atribuyendo estas diferencias a elecciones individuales o a la diferencia en horas trabajadas”, recoge la declaración institucional. “Se difunde la errónea idea de que las mujeres priorizan sus responsabilidades familiares frente a sus carreras y compromisos profesionales”.
Así, con motivo del día para la Igualdad Salarial, el Ejecutivo “reitera su firme compromiso de continuar luchando contra las campañas de desinformación, impulsando e incorporando la perspectiva de género en el desarrollo de la Estrategia Nacional de lucha contra las campañas de desinformación”.
La declaración institucional destaca “los avances significativos que España ha logrado en materia de empleo en los últimos años”. Por ejemplo, en 2024 el número de mujeres trabajando aumentó en 207.400 y ha superado por primera vez los diez millones de mujeres trabajadoras.
Además, la reducción prevista de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, sin reducción de salario, facilitará la conciliación de la vida personal, laboral y familiar, mejorando la calidad de vida de todas las personas trabajadoras, en particular de las mujeres, que continúan asumiendo la mayor parte de las responsabilidades de cuidados en los hogares. Por su parte, el Plan Corresponsables busca corregir este desequilibrio y promover la corresponsabilidad de los hombres, así como del Estado, mercado, familias y comunidad.










