El 18 de octubre pasado, el Tribunal de Distrito de Helsinki emitió un veredicto contra la desinformación en línea y el discurso de odio. La decisión del Tribunal convierte a Finlandia en el primer país europeo en combatir directamente a los trolls de Internet, tomando medidas contra aquellos que acosan a los periodistas a través de la red.
El caso tiene como protagonista a Jessikka Aro, una periodista finlandesa que investiga cómo se difunde la desinformación a favor de Rusia en Finlandia a través de las redes sociales y sitios web que se cree están vinculados a aquel país. En los últimos tres años, Aro se ha enfrentado a una persecución sistemática en línea, que incluyen amenazas de muerte, acusaciones falsas y parodias de videos, debido a sus investigaciones.
Ilja Janitskin y Johan Bäckman , los dos principales acosadores, fueron condenados a pagar una indemnización de aproximadamente 136.00 €. Además, ambos recibieron pena de prisión. Janitskin, quien dirigía el sitio web pro-Kremlin MV-Lehti, fue condenado a prisión de 22 meses por difamación y negligencia. Bäckman, un autodeclarado «defensor de los derechos humanos», recibió una condena de un año de cárcel suspendida por difamación agravada y acoso.
“Las penas son duras pero justas. Este es un fuerte mensaje del Tribunal de Distrito sobre cómo se puede y no se puede hablar de las personas en una plataforma pública. El juicio deja claro que la difamación no está permitida. Muchas personas que propagan el discurso del odio lo hacen apelando a la libertad de expresión. Pero esta decisión dice, sin ambigüedad, que tal actividad no tiene nada que ver con la libertad de expresión», comentó el presidente de la UJF, Hanne Aho .
El fallo, de 178 páginas, aclara los límites existentes sobre la libertad de expresión en la web, e indica que cuando los artículos no tienen interés público y su único objetivo es destruir la reputación de las personas, no se pueden justificar sobre la base de la libertad de expresión. Además, el tribunal explica que los periodistas no pueden ser considerados como figuras públicas y, por lo tanto, no deben estar sujetos a críticas más duras de lo normal.
La Federación Europea de Periodistas (EFJ), a la que pertenece la FeSP, se une a su afiliada, la Unión de Periodistas en Finlandia (UJF), para dar la bienvenida al veredicto como un ejemplo a seguir por otros países europeos para luchar contra la difamación en línea de los periodistas.










