El recientemente electo mandatario brasileño, Jair Bolsonaro, en una entrevista con el noticiero Jornal Nacional, se mostró irritado con el periódico Folha de Sao Paulo, fue acusado de divulgar información falsa en su contra. El futuro representante responde: «La prensa que se comporta de esta manera no tiene los recursos del Gobierno Federal».
Según las fuentes locales, este hecho se consume en un contexto de constantes intimidaciones y trabajadores de prensa que se han manifestado en contra de Bolsonaro. El pasado domingo 28 de octubre, las elecciones que se anunciaron como el próximo presidente, periodistas del periódico O Povo, y el canal Verdes Mares, fueron agredidxs e insultadxs por partidarios del ex mandatario del ejército.
La Federación Nacional de Periodistas (FENAJ), afiliada a la FIP, repudió el ataque y mantiene mediante un comunicado oficial: «Ante las incertidumbres del futuro, la FENAJ y sus sindicatos afiliados reafirman su compromiso con la democracia, con el estado democrático de derecho , con las libertades individuales y colectivas y con los derechos humanos, laborales y sociales. Recuerdan que el periodismo y los periodistas tienen un papel fundamental para la democracia y la constitución de la ciudadanía y los gobernantes democráticos se presentan a la crítica y principalmente a la voluntad de la mayoría que en Brasil y en el mundo está constituida por la clase obrera«.
La FIP acompaña a la FENAJ y repudia esta embestida contra la libertad de expresión, declarándose en alerta permanente por la situación de la prensa brasileña. La amenaza constante de la retirada de la información oficial de la comunicación.










