Más de 200 periodistas y políticos acudieron el pasado 22 de octubre a un tanatorio de Madrid, para dar el último adiós a la periodista Montse Oliva, delegada de El Punt Avui en la capital de España. Falleció en la madrugada del sábado al domingo, a los 52 años, víctima de un cáncer que le fue detectado hace varias semanas.
Montse Oliva era muy querida y respetada por los periodistas que cubren la información política, tanto por su profesionalidad como por su carácter afable y generoso. Buena prueba de ello es el continuo desfile de periodistas y políticos de distintos partidos que la visitaron cada día durante las semanas que estuvo ingresada en el hospital, y que el pasado lunes acudieron al funeral.
En el funeral han hablado los sobrinos de Montse Oliva y varios compañeros y amigos y amigas de ella, que han resaltado su carácter como persona y el rigor y profesionalidad con que ha desempeñado su trabajo. Los asistentes al acto, muy emotivo, la han dado su último adiós con un intenso y prolongado aplauso durante varios minutos.
La noticia de su fallecimiento llenó las redes sociales de mensajes de recuerdo por parte de periodistas y políticos, entre estos últimos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el de la Generalitat catalana, Quim Torra; la ministra Meritxell Batet; la exministra Dolors Montserrat; Pablo Casado, Pablo Iglesias, Miquel Iceta, Joan Tardá, Gabriel Rufián, Jordi Xuclà. Ximo Puig, Teresa Cunillera y Alfredo Pérez Rubalcaba, entre otros.
Montse Oliva, natural de Torà (Lleida), comenzó su carrera profesional en en diario La Mañana, de esa provincia. Posteriormente trabajó en Barcelona en Las Noticias, El Observador, El Mundo y La Vanguardia, hasta que se incorporó al Avui. Hace 20 años se trasladó a Madrid para trabajar en ese último periódico, que ahora es El Punt Avui, diario del que era delegada en Madrid.










