La Asociación General de Periodistas Profesionales de Bélgica (AGJPB), sindicato afiliado a la FIP, ha rechazado la decisión del Consejo de Europa que obliga a los periodistas a pagar 50 euros por semestre para obtener la acreditación para las cumbres europeas.
Este “impuesto” a los informadores se ha justificado como una formula para sufragar las tareas de investigación de los servicios de seguridad europeos (Sûreté de l’Etat, Service de Renseignement militaire, Sécurité nucléaire, etc.) que exigen que se investigue, cada seis meses, a toda persona (aunque no sea periodista) que accede a lugares de alta seguridad. Como el Consejo de Europa, una central nuclear o el área de manipulación de equipajes en aeropuertos.
La AGJPB considera que se trata de una medida que obstaculiza la libertad de informar y que «discrimina entre periodistas asalariados, cuyo empleador pagaría este costo, y periodistas independientes, responsables de pagarse a sí mismos 50 euro”. El sindicato entiende que se suma otra discriminación, la de los periodistas radicados en Bruselas, es decir, la mayoría de los corresponsales que siguen los asuntos europeos día a día, y sus colegas que vendrían a Bruselas para cubrir las cumbres, “ya que estarán exentos de represalias por estar controlados en su país de origen. «
La Federación Europea de Periodistas (EFJ) se une a su filial belga para exigir que los periodistas, cuyo trabajo es informar al público, estén exentos de esta traba económica.










