El Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA-FeSP) apela a medios y profesionales de la comunicación para que en el tratamiento de la información sobre refugiados, migrantes y minorías étnicas no contribuyan al discurso del odio
El SPA en coincidencia con el Día Mundial del Refugiado proclamado por ACNUR, ha hecho este llamamiento y señalado que “a diario podemos constatar en los medios:
– El empleo de estereotipos, que presentan a migrantes y refugiados como gente problemática o que tiene dificultades, sin analizar la causa o el contexto en el que los problemas se producen.
– Muy pocas veces la fuente informativa son ellos y ellas. A pesar de ser estas personas las protagonistas, no suelen ser consideradas fuentes fidedignas ni creíbles.
– Se les presenta con frecuencia como una amenaza (avalancha, invasión, etc).
– Se ignoran, infravaloran o narran como una excepción sus acciones positivas.
– Las autoridades e instituciones se asoman a los medios con actitudes paternalistas.
– Los casos de xenofobia o racismo no se presentan como una característica concreta de un grupo social, sino como una “respuesta” a las demandas de grupos minoritarios.
Por ello, el sindicato andaluz, miembro de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), señala a los informadores estas recomendaciones:
– La utilización de fuentes informativas sólidas y ecuánimes, contrastar la información institucional, potenciar las propias de las minorías étnicas y cuidar la información de los países de origen.
– Evitar las generalizaciones, el dramatismo y la simplificación, huyendo de la elaboración de informaciones negativas y sensacionalistas.
– Considerar la importancia de la sección o el lugar de las escaleta en la que se se colocan las informaciones.
– Periodistas y comunicadores debemos adoptar una postura, aunque sometida a moderado control profesional, a favor de una perspectiva multicultural enriquecedora y beneficiosa para el trabajo en sociedad.
– Administrar con tacto el léxico, una persona nunca es ilegal, hay que evitar emplear los términos avalancha u oleada, y no usar nunca “sufrir” o “soportar”.
– Dar en las informaciones una cifra exacta o lo más aproximada posible de personas afectadas.
– No eludir contar la inmigración y el refugio en toda su intensidad dramática y con escrupuloso respeto a la dignidad de las personas migrantes y refugiadas, sin trivializar sus problemas.
– Equilibrio entre respetar la intimidad e informar de algo.
– Es indispensable utilizar datos de fuentes fiables, que apoyen el contexto de la historia, fotografías que humanicen la noticia o visualizaciones como infografías que completen el mensaje.
– No confundir refugiados con migrantes, aunque con frecuencia son lo mismo. Utilizar el término refugiado sólo cuando la noticia de verdad lo exige, ni emplear los términos de raza, color o religión de la persona o grupos de personas que protagonizan la información si no tienen relevancia informativa.
– No mezclar terrorismo islámico y refugiados.
– Evitar los estereotipos y la generalización, que se suelen basar en prejuicios fundamentados en la discriminación. A veces se utiliza la clasificación por nacionalidades, etnias o cultura de la persona que ha cometido hechos delictivos, lo que puede derivar en estereotipos nacionales o culturales.
– Hacer una correcta utilización del material gráfico, hay que tener prudencia en la selección y el tratamiento de las imágenes, pues cumplen muchas veces una función informativa, analítica y editorial. Es preciso respetar las normas sobre protección al menor y el derecho al honor, la intimidad personal y la propia imagen. En el caso de los menores de edad, serán los tutores legales los encargados de autorizar la utilización de su imagen.










