El atuendo de las nuevas de Gobierno en el acto de asunción de sus cargos ha servido para que el diario ABC publicara el artículo “El guardarropa de las ministras de Sánchez” con la firma de María Luisa Fúnes. El lenguaje utilizado por la informadora ha provocado la reacción de gran número de informadores que lo han considerado inapropiado y propio de otros tiempos. La autora se justifica así: “Es inevitable que los atuendos de los nuevos miembros del Gobierno causen interés, sobre si se trata de mujeres.”
De una de la ministras dice: “Viste algo desaliñada, con la camisa mal puesta, las mangas de un largo extraño, colores ‘insípidos’ sin alegría, peinados poco cuidados y falta de accesorios. Pero lo que más choca, por muy machista que pueda parecer la afirmación -que les aseguro que no lo es- es su falta total de maquillaje, una esclavitud a la que las mujeres debemos hacer ciertas concesiones para «parecer» arregladas. Le aconsejaríamos una paleta de maquillaje en tonos naturales, 25 euros en NYX.”
De otras señala: “Cuando utiliza falda, la lleva demasiado corta, algo que ni le favorece ni pega con su nuevo cargo” o “Si algo tenemos que aconsejarle es que no abuse del color rojo en sus atuendos, ni de escotes ni brazos al aire. Le recomendaríamos vestidos discretos en tonos más neutros, como este de 510 euros de Tory Burch.”
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Nativel Preciado, Ignacio Escolar, Pablo Montesinos, Almudena Ariza o Ana Pastor son algunos de los profesionales que han criticado estas formas dejando mensajes como “Ya tenemos Gobierno con mayoría de ministras. Ahora le toca a cierta prensa evolucionar y salir de la caverna del machismo rancio” o “Vergüenza ajena”










