Los trabajadores de Ediciones Zeta, editora de las revistas Interviú y Tiempo, han enviado hoy un escrito al presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio Mosbah, y a los máximos responsables de la división de revistas, en el que reprochan a la empresa su «falta de ideas para afrontar lo nuevos retos del sector de la información».
«Desde hace una década, las plantillas han estado dispuestas a explorar vías de modernización de las publicaciones y de su transformación digital, encontrando el silencio y la falta de ideas por parte de la empresa editora», indican.
La plantilla considera que el anuncio de cierre de esas dos revistas y el despido de todos los trabajadores, que ha hecho la empresa, es «un auténtico atropello a la dignidad de los 25 trabajadores afectados y sus familias y una falta de respeto a los miles de lectores de las publicaciones».
Los trabajadores se oponen al cierre y apuestan por la viabilidad de las dos publicaciones, tanto en papel como en las ediciones digitales. Reprochan a la empresa que las únicas medidas que ha adoptado en los últimos años han sido recortes salariales, disminución de la plantilla y ahorro en costos, mientras los trabajadores «han demostrado una lealtad incuestionable hacia las cabeceras fundadas por Antonio Asensio Pizarro y al espíritu que las convirtió en revistas de referencia en la información de actualidad en España».
En el escrito también denuncian «la mala fe de la empresa», porque hace tan solo ocho meses logró reducir en un 40 por ciento la masa salarial, mediante la salida de nueve trabajadores y la consolidación para los que se quedaron del 16% de reducción salarial que sufrían desde 2012. «No ha sido capaz de dejar pasar un tiempo prudencial para intentar confirmar si las medidas, y la anunciada transformación digital, podrían ayudar a la transformación de las cabeceras», señalan en su escrito.










