En un comunicado difundido hoy al mediodía Junta Ejecutiva Federal de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) expresa su pesar por “la decisión del Grupo Zeta de proceder al cierre de dos de sus cabeceras históricas, Interviú y Tiempo, y despedir a las 24 personas que integran la plantilla. Este cierre, como el de cualquier medio de comunicación, afecta negativamente al pluralismo informativo.
Esta medida es una prueba más de la demostrada incompetencia de los responsables del Grupo Zeta, que han sido incapaces de encontrar una solución alternativa a la pérdida de dos cabeceras históricas y al despido de la plantilla, a pesar del importante recorte salarial que vienen padeciendo los trabajadores en los seis últimos años.
Los responsables del Grupo Zeta demostraron su incompetencia cuando, en la primavera pasada, en vez de recuperar los salarios de 2012 como habían negociado con los representantes de los trabajadores, plantearon incrementar los recortes. En el caso de Interviú y Tiempo propusieron el disparate de un 40 por ciento de reducción salarial, y los trabajadores finalmente aceptaron un recorte del 16%, como ya venían haciendo, para mejorar la situación de la empresa.
La FeSP y todos sus sindicatos, entre ellos el Sindicato de Periodistas de Madrid (SPM) al que pertenece el delegado de personal que representa a la plantilla, se solidarizan con los trabajadores de la empresa Ediciones Zeta SA, editora de esas dos revistas, y les ofrece su asesoramiento laboral y jurídico”.
Por su parte, los trabajadores han difundido un comunicado en el que critican que la empresa haya dicho públicamente que agradece «el talento y dedicación» de la plantilla, cuando ni siquiera ha tenido el gesto de comunicarles directamente una medida tan grave como es el cierre y despido colectivo.
La empresa comunicó su decisión al representante de la plantilla -del Sindicato de Periodistas de Madrid (SPM)-, en una reunión de 10 minutos. Los trabajadores, tras conocerlo, fueron a pedir explicaciones a la directora general de Revistas del Grupo Zeta, Esther Tapia, porque hace siete meses negociaron la salida voluntaria de nueve personas y mantener para el resto un 16 por ciento de reducción salarial, para reducir los costes. Ella y el director de Organización y Personal, Carlos Jiménez, les respondieron que han notificado la decisión al delegado de personal como establece la ley, por lo que «no veían necesidad de comunicárselo a los trabajadores directamente», indica la plantilla en su comunicado.










