La Federación Internacional de Periodistas (FIP), a la que pertenece la FeSP, condenó hoy la decisión del gobierno israelí de apagar el servicio de la televisión pública, Israel Broadcasting Authority (IBA), después de 49 años de servicio.
Los autoridades han señalado que la medida es parte de la transición hacia el reemplazo de la IBA por una nueva entidad financiada públicamente conocido como “Kan”, que se espera que salga al aire el próximo lunes. Las autoridades justificaron la medida, diciendo que el IBA era “demasiado burocrático, costoso y tenía más empleados de lo necesario.”
Aunque el público, en general, apoya la racionalización de la IBA no está de acuerdo con su cierre; mientras que los críticos con la medida desestiman el pretexto económico para su cierre y acusan el primer ministro Benjamin Netanyahu de buscar el control de los medios de comunicación públicos, que ve hostiles a su política.
El gobierno ha aplicado la medida inmediatamente después de obtener la aprobación del Parlamento. El personal de la IBA fue informado del cierre abrupto del medio el mismo día; la medida deja a cientos de periodistas israelíes, productores y técnicos en la incertidumbre sobre su futuro. “Muchos de ellos son personas relativamente jóvenes y con familias que se preguntan cómo van a llegar a fin de mes. Algunos serán trasladados a la nueva corporación de radiodifusión, pero no es claro quién o cuántos”, señalan los medios.
“La decisión del Gobierno de cesar las emisiones de esta manera brutal es una falta de respeto para el trabajo de generaciones de periodistas israelíes que han servido al público. También muestra la falta de compromiso con los valores y la misión de servicio público por su intento evidente de controlar la nueva emisora”, dijo el secretario general de la FIP, Anthony Bellanger.










