Una gran huelga general desafió el pasado viernes 28 al Gobierno del presidente brasileño, Michel Temer que, tras el golpe de estado institucional que lo llevó al poder, ve como su impopularidad se acrecienta a medida que busca cómplices para aprobar reformas legales contra los trabajadores. Trata de impulsar una agresiva modificación de las leyes laborales y del sistema de jubilaciones, lo que ha provocado una fuerte contestación.
Las medidas que impulsa Temer contemplan la posibilidad de subcontratar trabajadores y otras disposiciones de “flexibilidad” que los sindicatos consideran recortes intolerables. Asimismo, rechazan la recién aprobada ley de tercerización que representaría, para ellos, precarización y un retroceso.
Las principales centrales sindicales lograron movilizaciones masivas en la jornada de huelga que convocaron contra los planes del Gobierno, con el paro de sectores estratégicos como el transporte público, que paralizó el país, demostraron su fuerza al Ejecutivo. Por su parte, dieron su apoyo y convocaron a la huelga en el sector de la comunicación la totalidad de los sindicatos adheridos a las Federação Nacional dos Jornalistas – FENAJ, Confederação Nacional dos Trabalhadores Gráficos (Conatig), Federação Nacional dos Radialistas (Fitert), Federação dos Gráficos do Estado de São Paulo, Sindicato dos Gráficos de Jundiaí (SP), Sindicato dos Jornalistas de São Paulo, Sindicato dos Radialistas de São Paulo y Sindicato dos Trabalhadores em Administração de Jornais e Revistas do Estado de São Paulo. Así como las Federação Nacional dos Trabalhadores na Administração e na Distribuição de Jornais e Revistas (Fenatejor), Sindicato dos Publicitários de São Paulo y Sindicato dos Empregados em Empresas Distribuidoras e Vendedoras de Jornais e Revistas de São Paulo (Sindjor).
https://www.pressenza.com/es/2017/04/huelga-general-brasil-la-represion-marca-las-protestas/










