La reciente decisión del Grupo Godó de eliminar la figura del editor gráfico en su diario “La Vanguardia” ha provocado la repulsa de los reporteros gráficos que los consideran un despropósito. Precisamente, el fotógrafo Pepe Baeza, que ha sido jefe de fotografía de ese diario, ha publicado sus reflexionesa al respecto en ‘report.cat’ donde señala que “no ha sido casual que la ofensiva neoliberal, las deudas empresariales contraídos con la banca para embarcarse en megaproyectos multimediáticos y el dominio progresivo de la publicidad sobre los contenidos hayan ido apartando los mejores profesionales y dejando los puestos de poder redaccional en manos de aquellos dispuestos a liquidar la esencia de la profesión obedeciendo ciegamente los dictados de consejeros delegados y directores de marketing, personajes ajenos al periodismo y contratados exclusivamente para incrementar beneficios.”
Baeza entiende que “el último capítulo de todo esto lo constituye la desaparición de la edición gráfica como función especializada en la planificación, producción, seguimiento y puesta en página de las imágenes en un diario con una antigua historia de calidad visual como es La Vanguardia .
Dejar en manos de los redactores una función para la que nunca se han formado, que les roba tiempo para hacer su propia función y que, además, desprecia la labor de sus compañeros fotógrafos y editores debería haber desencadenado una protesta profesional unitaria. Pero no está siendo así.
Parece ser que el acoquinamiento en que trabajan las redacciones actuales, con profesionales mal pagados, explotados y muy sometidos a control laboral y editorial está dando sus frutos y muchos redactores -con honrosísimas y admirables excepciones- acatan e incluso se suman al desprecio profesional hacia sus compañeros fotógrafos.
Esta sería la versión redaccional del ignorante trabajador occidental que vuelca la ira que lógicamente le produce sentirse cada vez más explotado y desprotegido culpando a sus compañeros trabajadores venidos de países más pobres de su propia incapacidad para enfrentarse a los dueños del sistema que, en el fondo, los manipula a ambos.
La falta de apoyo a fotógrafos y editores y el desprecio a la imagen como forma de contenido para gran parte de la masa redaccional actual será una más de las vergüenzas que la historia del periodismo español actual -y el catalán no es una excepción- deberá de abordar algún día.”
Artículo completo: http://www.report.cat/edicio-grafica-fotografia-assetjada-pepe-baeza/










