Reporteros Sin Fronteras (RSF) manifiesta “su alarma por los repetidos ataques de la nueva administración estadounidense a la la prensa en los tres primeros días de gobierno del Presidente Donald Trump. RSF le pide a él y a su equipo que dejen de despreciar la primera enmienda y empiecen en su lugar a defenderla.
En las primeras 72 horas desde que se convirtiera en el 45º Presidente de los Estados Unidos, Trump y su administración han ejecutado un ataque coordinado a los medios de comunicación y han mostrado un claro desprecio a los hechos.
Resulta evidente que Trump ve a los medios de comunicación como un enemigo y aprovecha la mínima oportunidad para debilitar su credibilidad’, afirma Margaux Ewen, director de comunicación de RSF en America del Norte. Cualquier reportaje que considera desfavorable o alejado del mensaje de su administración, es inmediatamente tachado de falso o de irresponsable.
RSF le recuerda a la administración de Trump que la prensa no ejerce de relaciones públicas del Presidente, sino que informa sobre la verdad para dar cuenta de los actos del Gobierno, pese a lo manifestado por el Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer. Igualmente alarmante son las mentiras que Spicer y las de los asesores de Trump han estado dando a la prensa, pese a las irrefutables pruebas fotográficas que muestran lo contrario”.










