La 72º Asamblea General de la patronal Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha saludado en sus resoluciones la regresión de la Ley de Medios de Argentina y dice “que de esta manera se cierra una etapa de control a la prensa”.
Asimismo, alertó sobre que “En Ecuador se mantiene y se fortalece un sistema camuflado de censura que tiene como propósito silenciar al periodismo independiente y vaciar el contenido crítico de la prensa”, y exigió al gobierno de Rafael Correa que cesen agresiones contra periodistas y editores. Sobre todo, apuntó que en los últimos seis meses ha habido un incremento “notable” en la persecución de medios de comunicación, especialmente digitales.
Además, exhorta a los candidatos de las elecciones generales del país de 2017, “a derogar la ley orgánica de comunicación”.
Sorprende que casi al mismo tiempo el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Roberto Caldas, destacara a Ecuador como ejemplo de buenas prácticas en esa materia.
“Hay una actitud muy pronta de cumplimiento inmediato (de las sentencias relacionadas a derechos humanos). El propio presidente de la República es un gran conocedor de derechos humanos ya ha ratificado todos los convenios existentes, tanto a nivel regional americano cuanto universal y ha sido un país que es ejemplo de buenas prácticas en derechos humanos en la perspectiva de la Corte Interamericana”, dijo el jurista.
Asimismo elogió la reforma judicial y señaló que “los cambios de la justicia convierten a Ecuador en uno de los países del mundo que más cambió la justicia en los últimos tiempos (…) quizá sea la más importante reforma judicial del mundo. Si no es la más importante, con absoluta certeza, es una de las más importante”.
Caldas también se refirió a las críticas de Rafael Correa a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington y financiada por Estados Unidos, y remarcó que se diferencia de la Corte IDH en que las resoluciones de esta última son de carácter jurídico y de cumplimiento obligatorio para los 20 países que se han sometido a su jurisdicción, solo Estados Unidos y Canadá no han ratificado la CIDH y no se someten a la Corte.










