El periodismo basado en los chismes y las mentiras es una forma de terrorismo» y los medios de comunicación que estereotipan a poblaciones enteras o fomentan los miedos en torno a la inmigración están actuando de manera destructiva, afirmó Francisco I ante unos cuatrocientos periodistas del Consejo Nacional de L’Ordine del Jornalisti, a quienes recibió en audiencia el pasado 22 de setiembre, y agregó que “si esto vale para todas las personas, más aún para los periodistas porque su voz puede alcanzar a todos y es un arma muy poderosa”.
Pidió a los periodistas «no alimentar el miedo a las migraciones», les convocó a «no escribir nunca una cosa que saben en su conciencia que no es cierta» y los animó a «amar la verdad», «vivir con profesionalidad» y «respetar la dignidad humana».
«El periodismo no puede volverse un arma de destrucción de personas o de pueblos. No debe alimentar el miedo frente a cambios o fenómenos como las migraciones forzadas por la guerra o el hambre», les pidió.
«El periodismo debe siempre respetar la dignidad de la persona. Un artículo se publica hoy y mañana se sustituye por otro, pero la vida de una persona injustamente difamada puede ser destruida para siempre», lamentó Francisco I.
«Es cierto que la crítica es legítima, y diría más, necesaria, así como la denuncia del mal, pero esto debe siempre ser hecho respetando al otro, su vida, sus afectos», señaló.
De manera expresa se refirió a los casos de mala praxis de los periódicos italianos “Libero”, que tituló su historia sobre los ataques de París, como «Bastardos Islámicos», y de Il Giornale, que este año publico un artículo sobre el riesgo de que terroristas ingresaran a Italia entre los inmigrantes y lo título «ISIS está llegando. Armémosnos». «Nadie debería fomentar el miedo ante situaciones como la de la migración forzada por la guerra y el hambre», añadió el pontífice.










