Según han informado distintos medios, este último sábado 21 el ejercito israelí ha decidido prolongar por tres meses más la detención del periodista y dirigente del Palestinian Journalists Syndicate (PJS), sindicato adherido a la FIP.
El periodista fue arrestado el pasado 23 de abril por “decisión administrativa” bajo el supuesto de “participar en una organización terrorista” y no “por sus actividades como periodista”.
Como hasta ahora no se ha presentado prueba alguna ni acusación formal, sus abogados esperaban que se les informara el pasado lunes 22 si iba a ser liberado o de qué estaba inculpado, pero se les notificó de que su detención a iba a ser prolongada tres meses. Las autoridades israelíes se han negado a responder las llamadas de la Agencia France Press.
Omar Nazzal, de 54 años, que está en huelga de hambre desde el pasado 4 de agosto en protesta a su detención, fue detenido en la frontera entre la ocupada Cisjordania y Jordania cuando se dirigía al congreso de la Federación Europea de Periodistas (FEP) en Bosnia.
La “detención administrativa” permite mantener en la cárcel indefinidamente a los sospechosos sin que haya necesidad de iniciar un proceso judicial en su contra. El régimen de Tel Aviv utiliza con frecuencia este tipo detenciones para encarcelar a los palestinos.
Philippe Leruth, presidente de la FIP, ha expresado que “Esta política israelí de detención administrativa es una vulneración de los derechos humanos, del derecho a un juicio justo y de la presunción de inocencia. Estamos extremadamente preocupados porque las autoridades israelíes están extendiendo esta política y pueden llevarla al infinito».










