Por fin, ha terminado para el trabajador de TV3 Gustau Cerdà el largo calvario al que ha sido sometido por parte de la fiscalía y la Corporaci Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) que desde 2012 lo acusaban de un delito continuado de revelación de secretos y otro de descubrimiento por los que le pedían siete años de prisión.
Fueron inútiles las gestiones de sus compañeros y del comité de empresa de TV3, que a lo largo de todo ese tiempo solicitaron a la CCMA que cejara en un empeño que no tenía recorrido, precisamente, por falta de pruebas.
Hoy, 12 de julio, la magistrada Graziella Moreno Graupera, jueza titular del Juzgado de lo Penal 6 de Barcelona, ha dictado sentencia absolutoria para este trabajador ya que considera insuficientes las pruebas «circunstanciales» presentadas contra él. «Cualquiera pudo entrar en ese departamento y usar los ordenadores como se ha dicho», mantiene la jueza, negando certeza a la afirmación contraria de la acusación.
Asimismo, la jueza entiende que nadie ha justificado las razones por la cual debió haber sido ese trabajador y no otro el que haya accedido a los correos electrónicos revelados. «Se ha dado a entender en el acto del juicio que en la época de los hechos existía tensión con los trabajadores ante la amenaza de un ERE» y que, por lo tanto, «es evidente que una información de ese calibre tenía interés para todos los trabajadores, pero en ningún momento se ha puesto de manifiesto el perfil del acusado dentro de la empresa, ni que tuviese interés en perjudicarla. Aparece como un trabajador anodino al que únicamente conocen sus compañeros de trabajo más directos», concluye la jueza.
Por todo ello, ante la «incertidumbre probatoria y ante la inexistencia de indicios» y dado que «no se ha probado que el acusado realizase ninguno de los accesos ilegítimos relatados y en definitiva, que sea autor de ninguno de los delitos por los que se ha formulado acusación», la jueza lo absuelve de todas las acusaciones.
La CCMA ya ha anunciado que no recurrirà esta decisión judicial, mientras que los trabajadores de TV3 se han convocado para mañana con la intención de reclamar la dimisión immediata de los dos últimos directores de la CCMA. En el juicio, a última hora, la empresa decidió cambiar su representación legal ante el revuelo que suscitó el hecho que el abogado inicialmente previsto, Wenceslao Tarragó, se hubiera ocupado anteriormente de defender a nazis y racistas. Finalmente el letrado fue otro del mismo bufete.
Por su parte, el Sindicat de Periodistes de Catalunya (SPC-FeSP) ha manifestado que “comparte la alegría del personal de la Corporación y felicita al compañero Gustau por haber quedado exonerado de una acusación injusta, indigna y mezquina. Los directivos de la televisión pública catalana han urdido una trama de falsas acusaciones para esconder las propias vergüenzas, pagadas con unos sueldos de escándalo.
También felicitamos el comité de empresa por este éxito y por el apoyo y las movilizaciones promovidas en defensa del compañero. También nos adherimos a la petición formulada por el comité de dimisión de Brauli Duart y de Núria Llorach al frente de la CCMA expresada en un comunicado hecho público hoy.”
http://www.sindicatperiodistes.cat/content/absolen-el-company-gustau-cerd%C3%A0










