La “Europa de la vergüenza” ha dado anohe una nueva muestra del retroceso de las libertades y derechos; en este caso, de la libertad de prensa y del derecho a la información. En las horas previas al desalojo del campamento de refugiados de Idomeni la policía griega prohibió el acceso de los informadores que se encontraban fuera del recinto y las fuerzas antidisturbios se dedicaron a buscar en la oscuridad y tienda por tienda, durante dos horas, a los periodistas y voluntarios que pernoctaban en el campamento para proceder a su expulsión.
Así lo han asegurado distintos freelance presentes en Idomeni a varios medios españoles como Alvaro Saiz, “Orain”; Ignacio Marín, “El Mundo” y Cadena SER.
«Avisaron durante la noche por megafonía, el desalojo estaba programado entre las 5 y las 6 de la mañana», relató Marín a TVE, «el despliegue policial es masivo, parece que hubiera más policía que refugiados».
Un último día que las autoridades griegas quieren preservar de la mirada de los periodistas, según Marín: «Hasta las dos de la mañana, rastreando con linternas, policías de paisano han vaciado el campo de periodistas y voluntarios (…) ayer se nos acercó uno y nos dió una hora para salir».
«Yo pude esconderme en unas duchas», relata Marín, «pero detuvieron a compañeros de la organización ‘Bomberos en acción'», explica. La razón, para este informador, es clara: «Han provocado un apagón informativo tremendo sobre lo que va a suceder«.
http://www.rtve.es/noticias/20160524/idomeni-desalojo-sin-testigos/1352288.shtml










