La periodista Ana Requena Aguilar analiza en “eldiario.es” lo que considera nuevos criterios en la administración de justicia respecto a algunos conflictos laborales derivados de la conrovertida reforma laboral de Rajoy.
La periodista señala que “el Tribunal Supremo, hasta ahora crítico con la norma, ha dictado sentencias que refuerzan las tesis de la reforma laboral, especialmente en cuanto a los criterios formales y el control judicial de los despidos. Los cambios en la composición de los miembros de la Sala de lo Social han alterado el equilibrio de fuerzas e inclinado la balanza hacia las posiciones más favorables a los intereses de las empresas.
«Hay un claro cambio de tendencia. Se ha dado un giro hacia una visión más proempresarial, sobre todo en materia de despido. Hay un lectura más literal de lo que dice la reforma laboral», asegura un catedrático de Derecho del Trabajo. No es el único, varias fuentes jurídicas confirman este giro del Alto Tribunal: «Ha habido cambios en la composición de la Sala y las posiciones ahora son más favorables a los intereses empresariales de flexibilidad», dice otra fuente jurídica. «Están dificultando la defensa jurídica de los trabajadores y disminuyendo el control judicial de todo lo que tiene que ver con los despidos», llega a decir.
«Opta por una interpretación muy en línea con la reforma, que es recortar las posibilidades de control judicial de los despidos», explica uno de los catedráticos consultados.”
Estas apreciaciones coinciden en el tiempo con un artículo publicado por el diario “La Vaguardia” que señala que un informe del Instituto Internacional Cuatrecasas reclama “una clarificación de la actual legislación laboral. Para reflejar estas reticencias, el informe analiza 86 sentencias sobre despido colectivo que ha resuelto el Tribunal Supremo entre marzo del 2012 y octubre del 2015. De ellas, en el 47% de los casos, el alto tribunal consideró que los despidos colectivos recurridos no se ajustaban a derecho. El 35% fueron favorables a los trabajadores al calificar de nulo el expediente de regulación de empleo (ERE) recurrido, mientras que otro 12% recibió la consideración de “no ajustado a derecho” y, por tanto, improcedente.
Por todo ello, el informe de Cuatrecasas, basado en la opinión de un centenar de grandes empresas (en su mayoría de más de 1.000 trabajadores) radicadas en España, reclama “perfeccionar” la regulación de los despidos colectivos. Defiende que los fallos, en especial del Supremo, “arrojan una extensión inusitada de los aspectos controlados por los jueces laborales” sobre el procedimiento y , por tanto “niveles acentuados de inseguridad jurídica”.
La encuesta también refleja el deseo de los empresarios de continuar modificando el marco normativo. El 83% de las empresas cree “necesaria” otra reforma laboral para que aumente la flexibilidad. “Necesitamos una nueva legislación adaptada a los tiempos; hemos de acabar con los parches”, insistió ayer el presidente de la patronal CEOE, Juan Rosell.
http://www.eldiario.es/economia/Supremo-posiciones-afines-reforma-laboral_0_509899173.html










