El presidente del Consejo de Gobierno de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), Brauli Duart, ha respondido negativamente a la petición que le habían planteado los sindicatos, los comités de empresa y profesionales de TV3 y de Catalunya Ràdio que reclamaban que el ente desistiera de la demanda contra el trabajador de la cadena acusado de haber filtrado los datos del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la empresa presentó en 2013. En consecuencia, el comité mantiene la convocatoria de la asamblea prevista para el 30 de marzo de apoyo al compañero y para analizar las medidas a emprender para conseguir que el caso sea desestimado.
El pasado 17 de marzo, el periódico Diagonal publicó una entrevista con el abogado de este trabajador, Carlos Sánchez Almeida, donde este afirmaba que su representado era tan sólo «una cabeza de turco», víctima «de un abuso por parte de TV3 y de la Fiscalía», que piden una condena de siete años de prisión para el presunto autor de la filtración.
Esta decisión de Duart supone un paso más en la ya de por sí tensa relación con la plantilla y sus representantes. Duart llegó a la Corporación desde el departamento de Interior sin vínculos con el mundo de la comunicación pero sí muy fuertes con Oriol Pujol Ferrusola –entonces uno de los hombres fuertes de CDC– y el ex consejero Francesc Homs. Desde los sindicatos se le ha acusado a menudo de provocar el conflicto y esta última medida parece confirmar esta sensación.










