Bajo el lema “los periodistas no se arrodillan” centenares de periodistas serbios se han manifestado el pasado 25 de enero en una decena de ciudades serbias, para denunciar el «deterioro» de la libertad de prensa y las presiones políticas que sufren del principal partido en el poder.
«Protestamos contra la manera cómo las autoridades tratan a los medios de comunicación», declaró a la agencia AFP la periodista Antonela Riha, en la concentración ante la sede del gobierno en Belgrado.
La Asociación de Periodistas Independientes de Serbia (NUNS) ha denunciado que los periodistas están expuestos a presiones políticas y son «insultados, mal remunerados e, inclusive, despedidos», si no muestran su afinidad con el Partido Serbio del Progeso (SNS) del primer ministro Aleksandar Vucic.
En la ciudad de Pancevo, al norte del país, los informadores locales han sido «obligados» a adherirse a ese partido so pena de perder sus empleos.
Igualmente, los periodistas han reclamado la renuncia del ministro de Defensa Bratislav Gasic, que en claro gesto machista dijo en una rueda de prensa: «me gustan estas periodistas mujeres que se arrodillan tan fácilmente», a causa de que una de ellas lo hizo para permitir a los camarógrafos mejorar sus planos. A partir de ese momento el slogan «Los periodistas, no se arrodillan» ha sido el lema de las protestas.
Reporteros Sin Fonteras (RSF) también se ha manifestado al respecto: «El Gobierno de Serbia parece tener un problema para aceptar que ya pasaron los tiempos en que las autoridades podían utilizar los medios de comunicación como herramientas de propaganda», ha señalado Alexandra Geneste, responsable de RSF para la Unión Europea y los Balcanes.
«Antes de intentar unirse a la Unión Europea, Serbia tiene que ponerse al día con las normas europeas sobre la libertad de prensa. La única postura que cabe por nuestra parte es apoyar este movimiento de protesta de los periodistas serbios y su negativa ‘a ponerse de rodillas’», agregó.










