El pasado 4 de sepetiembre, en una rueda de prensa, los presidente y vicepresidente del Círculo de Empresarios hicieron propicio su análisis de los Presupuestos del Estado de 2016 aprobados por la mayoría del PP para criticarlos por su «escasa ambición» y jalear al Gobierno para que aplique medidas aún más fuertes para precarizar a los trabajadores.
El presidente, Javier Vega de Seoane, y el vicepresidente Josep Piqué, adelantaron que se deconsiderar la posibilidad de reducir a 18 días la indemnización por despido en prácticamente todos los contratos (actualmente en 20 días para despidos procedentes y en 33 para los improcedentes) y piden que se regulen los despidos con «normas más claras y sencillas que reduzcan el margen de interpretación de los jueces». Seguramente, para frenar a los magistrados que en aplicación sensata de la ley están evitando los abusos de algunos empresarios.
Además, estos directivos del círculo proponen que sería bueno alargar el tiempo de cobro de la prestación por desempleo, pero, siempre y cuando que se obligara a los trabajadores a aceptar cualquier oferta de trabajo. Así mismo han propuesto revisar el sueldo de los funcionarios, para que al menos una parte del mismo sea variable.
Fiel a su instinto el ex ministro del PP defendió que se hubiera debido “tirar de la hucha de las pensiones», pero ha alertado de que esta puede agotarse en 2019 si continúa el actual ritmo de trasvase y, para evitarlo, propone una reforma que convierta el actual sistema de reparto en uno mixto de capitalización obligatoria y voluntaria.










