La Justicia ha reabierto la querella contra el actual responsable de RTVE, José Antonio Sánchez, por una de sus actuaciones cuando era el máximo responsable de Telemadrid.
En concreto, por la subcontratación a una empresa filial de Telefónica para realizar tareas hasta ese momento desempeñadas por parte de los 861 trabajadores despedidos en un ERE de la emisora y que, posteriormente, fue declarado «improcedente» por los tribunales.
La querella, inicialmente, denunciaba que los hechos podrían ser constitutivos de delitos «contra derechos de los trabajadores, prevaricación, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos y delito societario».
Se da la circunstancia de que Antonio Sánchez había desempeñado altos cargos en la empresa contratada hasta el momento de su designación como director general de Telemadrid.
Tras la presentación de la demanda ante la juez de instrucción número 3 de Pozuelo de Alarcón, José Antonio Sánchez prestó declaración en julio de 2013 y defendió la «absoluta legalidad de todas las decisiones, actuaciones y contratos realizados en la tramitación y ejecución del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en el ente público».
Si bien, en su momento, el juzgado decretó el archivo provisional de la causa, ahora la Audiencia Provincial de Madrid ha estimado los recursos de apelación presentado por los sindicatos CCOO y CGT contra dicho archivo, y dejado sin efecto ese archivo provisional y devuelve las actuaciones al Juzgado de Pozuelo de Alarcón, señalando de que la explicación de Sánchez ante la jueza «no ha sido objetivamente verificada» y que la «decisión de sobreseimiento provisional no descarta que los hechos sean delictivos», puesto que «únicamente afirma que no se ha justificado debidamente su perpetración».










