El periodista Francesc Rafols hace referencia en su blog sobre el Derecho a la Información al derecho de las personas a exigir que se retire de la Red referencias a su persona que considera ofensivas o degradantes.
Rafols considera que “Lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible” es la frase redundante por antonomasia pero resume a la perfección lo que ha pasado con la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en la que establece el derecho al olvido y obliga a los buscadores de Internet a eliminar resultados si el protagonista de la noticia así lo reclama.
Cómo bien explica el experto en tecnología y en Internet Enrique Dans, «tal como tenía que pasar» ya han aparecido en la red las primeras respuestas «a este absurdo». Una de ellas es la web hidden from google que es, según se definen ellos mismos «una lista de búsqueda de resultados omitidos, borrados o censurados a causa del “derecho al olvido”».
El periodista estima que ese dictamen “Ha acabado provocando lo que se conoce como efecto Streisand, que es que todavía se hable más de este asunto puesto que el simple hecho de que se quiera hacerlo desaparecer despierta el interés de saber el por qué”.
Y se pregunta “¿Hasta qué punto el derecho al olvido es prioritario o no al derecho a saber? (…) Es obvio que en personas de relevancia pública en función de sus responsabilidades en la sociedad, el derecho a saber de la ciudadanía debería prevalecer. Pero por justificada que pueda parecer la aspiración de una persona de pasar al anonimato absoluto, intentarlo en la red puede ser más que contraproducente.
http://francescrafols.wordpress.com/2014/07/18/lefecte-streisand-del-dret-a-loblit/










