El Gobierno de la Generalitat catalana aborda un proyecto de ley destinado, según se expresa en sus motivos, a «reforzar la plena autonomía de la CCMA respecto del poder ejecutivo, para garantizar su independencia, neutralidad y objetividad, impulsando un proceso de desgubernamentalización que debe hacer posible que los medios de la Corporación mantengan su perfil de garantes del pluralismo político y social «.
A fin de poner en marcha ese proceso se ha abierto un periodo de comparecencia en la comisión de asuntos institucionales del “Parlament” de Cataluña, al cual ha sido convocado Sindicat de Periodistes de Catalunya / Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC). Su presidente, Ramon Espuny, ha concurrido a esa instancia el pasado 3 de julio y ha expuesto, entre otras consideraciones que “La independencia de la Corporación debe garantizar, sin ser condición suficiente pero sí necesaria, un compromiso de todos los grupos políticos para hacer un tema de país, y por tanto para buscar el máximo consenso en base a los criterios «de independencia, neutralidad y objetividad «, que pasan por mecanismos de designación de los órganos rectores y de toma de decisiones que se basen en la capacitación profesional y en las mayorías cualificadas, y no exclusivamente en la mayoría de gobierno o de éste y los grupos que le den apoyo.”
Asimismo, estimo que retirarles la dedicación exclusiva de forma genérica, a los miembros del Consejo de Gobierno de la CCMA y del CAC “reservándose ésta sólo para el presidente y para quien designe la mayoría del Consejo, sólo puede llevar a un reforzamiento del presidencialismo en este organismo, que se consolida con la adjudicación de «la condición de alto cargo de relieve institucional», y que está viciado de origen por el hecho de poder ser elegido por mayoría absoluta en caso de no alcanzar los 2 / 3 del pleno del Parlamento.”
Por otro lado, explicó que “puede ser positivo que, además de volver a las mayorías cualificadas de 2/3, que obligan al consenso a la hora de la elección de miembros de los organismos rectores, las propuestas de candidatos requieran al menos el acuerdo de tres grupos parlamentarios, y que en el caso de los consejeros sean evaluados por el CAC.”
Por último, Espuny recomendó que la Ley de Comunicación Audiovisual, debería recoger -como mínimo- lo ya previsto en la Ley General de Comunicación estatal para los medios comunitarios o del tercer sector de la comunicación. “Dados los últimos datos, políticas de creciente desafección de la ciudadanía respecto de las instituciones y de la política, y ante la voluntad de nuevas formas de participación política y social, no reconocer el papel complementario de estos medios y su capacidad de vertebración de amplios sectores sociales sería cerrar los ojos a la realidad. Por ello, y en la línea de legislaciones de otros países, este «tercer sector» debería poder disponer de las frecuencias de un tercio del espectro radioeléctrico.”
La participación completa en: http://www.sindicatperiodistes.cat/es/content/la-ccma-y-el-cac-deben-ser-una-cuesti%C3%B3n-de-pa%C3%ADs-y-no-de-confrontaci%C3%B3n-partidista










